Choluteca, paso creciente de migrantes del mundo

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Choluteca – Choluteca, en el sur de Honduras, es una de las ciudades coloniales más antiguas y con mayor linaje del país, allí nació hace cerca de dos siglos y medio (1777), el sabio José Cecilio del Valle.

-El protocolo que deben cumplir los migrantes extranjeros en Choluteca es una entrevista y una verificación de documentos con las cuales posteriormente se comprueba que no tengan antecedentes penales u orden detención en su país. 

Tradicional y conservadora la también llamada “Sultana del Sur” es, en la actualidad, un punto neurálgico de la geografía nacional en el que convergen éxodos de migrantes universales que van tras el mal llamado “sueño americano”.

Hasta Choluteca, ubicada en los márgenes del río del mismo nombre, a 133 kilómetros de la capital hondureña, se trasladó un equipo periodístico de Proceso Digital para desmenuzar las cotidianeidades que ocurren en la otrora una de las ciudades y regiones más pacíficas de Honduras.

Movilidad de personas

La movilidad humana, cada vez más vigorosa y global, hacen que la cercanía de Choluteca con El Salvador, su frontera con Nicaragua y la salida al Golfo de Fonseca, le hagan una parte cada vez más viva para el paso de africanos, asiáticos, europeos, caribeños y sudamericanos que buscan llegar al norte del continente.

Son ciudadanos del mundo que cada vez se desplazan mayormente debido, entre otras causas, a los conflictos, persecuciones, degradación ambiental, falta de oportunidades y de seguridad humana.

En ese devenir, Choluteca es una especie de punto logístico, tránsito obligado para miles de caminantes.

cubanos migrantes

A Choluteca llegan exhaustos, para muchos es la mitad del camino, para otros, la noción de las distancias ya es imperceptible. Lo cierto es que casi todos se ven agotados, quieren acelerar su travesía y llegan presurosos en la búsqueda de que los trámites migratorios sean expeditos para continuar su ruta.

Los oficiales migratorios hacen lo suyo, pero la desesperación y en cansancio de los migrantes les hacen demandar mayor celeridad, ellos quieren continuar su tránsito.

migrantes cubanos

Cubanos

Los cubanos son un importante contingente de los migrantes que llegan a Choluteca.

Arlen, una cubana dijo no tener quejas de Honduras, pero para ella el trámite de verificación de documentos es demorado respecto a otros países como Panamá y Nicaragua que forman parte del bloque de tránsito de los caribeños.

“Todo bien, pero nada más que se demoran mucho en atendernos… en otros países no hemos tenido problema”, externó.

Explicó que salió vía aérea de su país hacia Panamá desde dónde inició la travesía vía terrestre.

Tras transitar por Panamá, Costa Rica y Nicaragua -acotó- no perdió tiempo en trámites migratorios hasta llegar a Choluteca, Honduras, donde su espera se puede prolongar por días.

franco correoso

De su lado, Franco Correoso, un cubano de 38 años salió en un grupo de 21 connacionales desde el 15 de febrero de su país y aunque dijo no tener queja de Honduras demandó celeridad en el proceso de registro de datos.

“Hasta el momento no nos han atendido y estamos esperando que tengan un chance para que nos atiendan”, manifestó.

Indicó que su propósito como el de sus compañeros es transitar y salir a la brevedad del país con destino a Guatemala, México hasta llegar a los EE. UU.

Kalume Bokanga Georges

Africanos y haitianos

Originario del Congo, Kalume Bokanga Georges, un inmigrante de 26 años compartió su testimonio con Proceso Digital y contó que su travesía lleva ya más de tres meses desde que salió de su país, obligado por la falta de empleo pese a tener un alto grado de estudios al punto de dominar cuatro idiomas, entre ellos el español.

Su camino no ha sido nada fácil pero su mayor reto ahora es soportar lo que queda de la ruta y vencer la incertidumbre que le hace sentir que aún está lejos de alcanzar su destino final: Los Estados Unidos.

Reveló que ya lleva más de 10 días a la espera que sus datos sean verificados por personal del INM pero aún no recibe respuesta.

Luna Batravin

De igual manera, la emigrante Luna Batravin de 22 años y originaria de Haití dijo que la espera ha sido prolongada, superior a la que ha tenido que soportar en otros países que ha cruzado en su tránsito.

En su caso, su estancia en Honduras se prolongó por ocho días a pesar de tener tres meses de embarazo dijo que no recibió consideración alguna.

Dijo que la organización para realizar el proceso de verificación de documentos en Honduras no es la más expedita y señaló discriminación entre los propios migrantes. Los cubanos, son para ella el grupo “más racista” ya que buscan ser atendidos primeros y los relegan en las filas de registro.

“Emigrar, es una decisión difícil”

Minerva Góngora, una madre cubana de 42 años quien dejó a su familia en la isla para emprender la travesía con el objetivo de buscar una mejor vida, compartió con Proceso Digital parte de su historia y concluyó que emigrar es la decisión más difícil que ha tenido que tomar.

“Es difícil tomar la decisión, pero hay que tomarla… dejó en Cuba a mi esposos e hijos, mi mamá, mis hermanos, tíos y mi nieto”, manifestó.

Minerva Góngora

Aunque aceptó que se puede vivir en Cuba zanjó que su propósito es una mejor vida para ella y su familia.

Al igual que sus connacionales anteriores se quejó del trámite de registro que se debe seguir en Honduras.

Argumentó que la demora podría estar ligada a la masiva llegada de migrantes a la zona sur de Honduras.

Luz en medio del camino

En medio de las vicisitudes de la travesía, del sol, y el calor inclemente, los migrantes multiétnicos que llegan a Choluteca, encuentran una casa de acogida donde la Iglesia Católica les ofrece un espacio para descansar y mitigar sus dolores.

Ante las penurias del largo camino, el Hogar La Esperanza, administrado por la Iglesia Católica de Choluteca se presenta como una luz en el camino de estos migrantes irregulares ya que en este lugar son acogidos y alimentados hasta donde los recursos alcancen.

padre Florentino

Así lo indicó el párroco de la catedral de Choluteca, Florentino González, quien reveló que, aunque enfrentan dificultades como no tener capacidad para albergar a tantas personas hacen lo posible y la solidaridad se extiende hasta donde alcancen los recursos con que cuentan.

El hogar La Esperanza, está diseñado para 20 personas, pero durante las últimas semanas en promedio alberga cada noche 50 migrantes extranjeros, comentó el religioso.

Otras iglesias pertenecientes a esta parroquia –explicó- se han hecho cargo de grupos de 10 migrantes a quienes ofrecen un lugar para descansar y alimentación.

No obstante, los flujos de migrantes sobrepasan las capacidades logísticas por lo que han solicitado el apoyo de otros organismos como el Cuerpo de Bomberos de Honduras.

Autoridades hacen lo propio

Elias Hernandez Mendoza
Elias Hernández Mendoza

Proceso Digital conversó con Elías Hernández Mendoza, delegado del Instituto Nacional de Migración (INM) en Choluteca, quien detalló que a diario atienden unas 200 solicitudes de extranjeros, pero en los últimos días el número se ha aglomerado hasta 500 al punto que se ha determinado iniciar a trasladar migrantes hacia Tegucigalpa, para continuar con el proceso de registro.

Explicó que, el proceso que deben cumplir los migrantes en Honduras es una entrevista y la verificación de documentos con los cuales se constata si tienen algún pendiente con la justicia en su país, luego se procede al registro del migrante y si este no cuenta con antecedente penales es libre de decidir si continua con su viaje o si regresa a su país.

Al respecto, enfatizó que el INM no hace ningún cobro por los servicios que presta por lo que alertó a los migrantes a no ser víctimas de “coyotes” -personas que se dedican al tráfico de personas- que cobran dinero con la promesa de acelerar este proceso.

Puntualizó que trabajan en orden de llegada y que en los últimos días los grupos han rebasado la capacidad de atención por lo que son programados para días siguientes.

No obstante, destacó que dan prioridad a menores de edad y mujeres embarazadas por lo que dijo entender la desesperación de muchos migrantes que han llegado al punto de agredir a personal de esa oficina.

Protocolos

Karen Barahona
Karen Barahona

De su lado, la defensora de derechos humanos del INM en Choluteca, Karen Barahona, resaltó que se siguen protocolos de atención dando prioridad a mujeres y niños según su orden de llegada.

En ese sentido, dijo que se procura que este grupo social viaje a Tegucigalpa a realizar el trámite de la entrevista y verificación de documentos ya que en la capital pueden tener opción a atención médica y psicológica si así lo requieren.

“Procuramos que se vayan en la mañana para que en día sea atendidos en Tegucigalpa y luego en la tarde puedan estar listos para continuar su viaje”, expresó la defensora de derechos humanos.

Además, acotó que se escuchan los testimonios de cada persona y según el mismo se da prioridad al igual que con personas de la tercera edad y con discapacidad.

Lo anterior puede provocar una acumulación de casos, pero se siguen los protocolos correspondientes, añadió.

Zanjó que son los propios migrantes los que caen en desesperación y en la mayoría de los casos evitan se efectúen los protocolos en mención.

Choluteca es así una ciudad de tránsito para migrantes del mundo, así como lo son Tuxtla Gutiérrez, Tapachula, Guanajuato o Ciudad Juárez para cientos de migrantes hondureños que cada día cruzan las fronteras, también en la busca de un sueño.

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