Maryuri (i), de 19 años, junto a sus hijo Santiago (c), de dos años, espera hoy en una parada de autobús para viajar con dirección a Ohio, en San Diego, California (EE.UU.). EFE/Arcguvi

Phoenix (AZ) – Una nueva encuesta dada a conocer hoy en Nuevo México reveló un amplio apoyo a los inmigrantes entre los votantes registrados en el estado, y pidió no utilizar los recursos locales para financiar a la Oficina de Inmigración Control de Aduanas (ICE).

La encuesta, dada a conocer por la Unión Americana de Libertades Civiles (ACLU), señala que el 87 % de los nuevos mexicanos están de acuerdo en que los inmigrantes deben tener acceso a servicios de emergencia y seguridad pública.

En conferencia de prensa, ACLU y la organización Somos Acción presentaron los datos recopilados entre el 3 y el 16 de enero de este año por la firma nacional Latino Decisions.

«Para nosotros no es sorprendente estos resultados, siempre hemos sabido que Nuevo México tiene una larga historia en adoptar políticas pro inmigrantes, nuestros líderes siempre apoyan a los inmigrantes», dijo a Efe Emmanuelle «Neza» Leal-Sánchez, vocero de Somos Acción.

El portavoz agregó que la encuesta también incluyó varias medidas centradas en las opiniones del electorado con respecto al uso de los recursos estatales para ayudar a hacer cumplir la política federal de inmigración.

En este sentido, los resultados revelaron que el 57 % del electorado cree que los recursos de gobiernos estatales no deben gastarse para hacer cumplir las leyes a nivel federal.

Un total del 63 % cree que se debe aprobar una ley que garantice que las familias inmigrantes que son residentes a largo plazo en Nuevo México tengan igual acceso y trato no discriminatorio por parte del sistema de justicia penal del estado, incluida la agencia ICE.

Leal-Sánchez expresó que una mayoría de votantes quiere que el estado haga más por proteger a los inmigrantes, por lo que apoyaron con un 57% y 60%, respectivamente, las leyes SB 196, que prohíbe el uso de recursos locales para deportar familias inmigrantes, y la BH 141, que prohíbe al estado compartir información del estatus migratorio con agencias federales.

«Además, encontramos que un 53% de los votantes hispanos conocen personalmente a una persona indocumentada, lo que crea una conexión al tener algún amigo vecino que vive esta situación», detalló el vocero de Somos Acción.

Peter Simonson, director Ejecutivo de ACLU de Nuevo México, mencionó que los resultados muestran «claramente» que Nuevo México está dando la bienvenida a los inmigrantes.

«Los votantes en nuestro estado quieren que las comunidades de inmigrantes sean tratadas de manera justa y con respeto, y que sus funcionarios electos aprueben políticas que reflejen esto».

Por su parte, Gabriel Sánchez, académico de la Universidad de Nuevo México y encargado de realizar la encuesta a 732 votantes registrados en el estado, comentó que se constata un apoyo «sólido» y «constante» para los inmigrantes.

«Se ve un apoyo para los enfoques racionales y humanitarios de la política de inmigración en el estado, en muchos aspectos demográficos, y en gran parte porque muchos de ellos tienen una conexión personal con el segmento indocumentado de la comunidad», dijo Sánchez.