Familia hondureña que integró caravana migrantes acogida por iglesia de Ohio

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Rosario Espinoza (d) originario de Ciudad de México es vista orando junto a peregrinos católicos, la mayoría inmigrantes, que durante tres días caminaron 50 millas desde la iglesia Santiago de Compostela en Lake Forest, California (Estados Unidos), en la caminata "Siempre Adelante", llegando el domingo 17 de julio de 2016, a la parroquia Misión Dolores en el este de Los Ángeles (Estados Unidos). EFE/Iván Mejía/Archivo

Chicago (IL) – Una pareja que partió de Honduras estando la mujer embarazada y caminó además con un niño pequeño hasta la frontera con EEUU en una de las caravanas de migrantes, ha sido acogida por una iglesia de la ciudad de Columbus, Ohio, mientras aguarda el resultado de su pedido de asilo.

Según dijo este martes a Efe el pastor de la iglesia Just North United Church of Christ, Eric Williams, se trata de una pareja de un poco más de 30 años de edad, con un niño de dos y una bebé nacida hace dos semanas.

«Ellos caminaron durante 90 días a través de México con el hijo pequeño en brazos, llegaron a la frontera, permanecieron semanas en un centro de detención e hicieron todo lo posible para ingresar legalmente al país», sostuvo el pastor.

La mujer estaba embarazada y la niña nació hace dos semanas en Arizona, mientras aguardaban ser reubicados, agregó.

Originalmente, una familia de Ohio se había ofrecido para acogerlos, como lo establecen los trámites de asilo, pero al no poder seguir adelante con el trámite los abogados que defienden el caso solicitaron la intervención de la iglesia.

«Nosotros tenemos experiencia, porque a comienzos de este año dimos santuario a una inmigrante mexicana, y esa conexión nos unió», dijo Williams.

La mexicana, que llevaba 20 años viviendo indocumentada en el área de Columbus, consiguió suspender temporalmente una orden de deportación con la ayuda de la iglesia y permanecer en los EE.UU.

El caso de la familia hondureña es diferente, señaló el pastor, porque ingresaron legalmente y necesita ayuda para establecerse e iniciar una nueva vida en el país mientras se tramita el pedido de asilo.

«No conocen a nadie aquí, no tienen recursos y tampoco pueden trabajar, porque la autorización demora por lo menos seis meses», detalló.

«Esta gente necesita vivienda, ayuda financiera, médica y legal, todo lo que estamos proveyendo con la mayor felicidad», dijo Williams.

«Es una respuesta humanitaria a algo que puede sucederle a cualquier familia», agregó.

Williams se refirió a la «suerte» que tuvo la familia de solicitar asilo antes de que cambiara el proceso de solicitud de asilo este mes, que ahora prohíbe el refugio a los migrantes que atraviesan cualquier otro país antes de ingresar a Estados Unidos.

«Es muy cruel la actitud desdeñosa del Gobierno hacia las necesidades de los inmigrantes», apuntó el pastor, para quien las iglesias y sinagogas que dan santuario a los inmigrantes cumplen con su misión de ayudar a «seres humanos, con necesidades humanas».

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