Una extremidad o su vida, el alto precio que pagan los hondureños al subir a trenes en México

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Tegucigalpa – Una extremidad o en el peor de los casos la vida, es el alto precio que pagan algunos hondureños al intentar acortar camino subiendo a algunos de los trenes que recorren el territorio mexicano.

-Desde 2014, los inmigrantes habían dejado de utilizar los trenes para transitar en México, luego que este país implementó el plan frontera sur con que reforzó la seguridad en  las rutas tradicionales.

Esa realidad la retara el caso del hondureño Israel Calderón Urbina (27), quien en las últimas horas cayó de un tren carguero en movimiento en la Colonia Modelo de Río Blanco, Veracruz, México.

 De acuerdo a reportes de prensa del país azteca, el migrante “Catracho” se debate entre la vida y la muerte.

 De momento se conoció que durante el incidente resultó con una pierna amputada y la otra severamente herida.

De acuerdo a algunos testigos el hondureño intentaba subir al tren y en un descuido resbaló y cayó sobre las vías, justo en el crucero de la Sur 20 y Vía límites con la Calle Independencia de la Colonia Modelo de Río Blanco.

Hasta el lugar del accidente se apersonaron oficiales de la Policía Municipal acompañados por paramédicos del Grupo Sirena.

Luego de estabilizar al paciente, fue trasladado al Hospital Regional donde permanece hospitalizado.

 Los hondureños al igual que cientos de migrantes abordan los trenes en México en su intento desesperado de acortar camino en su tránsito por México.

Es oportuno mencionar que muchos de los vagones no están diseñados para transportar personas sino cargas.

Los migrantes debe jugarse la vida tanto al subir como al bajar de los trenes ya que los mismos no reducen la velocidad para que estos realicen estas acciones.

Además el cansancio suele jugar en contra de los migrantes ya que una vez sobre el lomo de los colosos pueden dormirse y resbalar.

 En cualquiera de los casos, los trenes en México siguen transformando los sueños de los migrantes en pesadillas.

Semanas atrás el tren más popular abordado por los migrantes ya que cruza el territorio mexicano de sur a norte conocido como “La Bestia”, volvió a convertirse en peligro, esta vez revivido por menores hondureños.

Se trata de los hermanos Alison Abril y Brayan José de siete y nueve años respectivamente, quienes tuvieron que recibir asistencia por parte de grupo Beta del Instituto Nacional de Migración (INM), luego que éstos viajaron por 12 horas en el “lomo” de este tren.

Los infantes hondureños, que son parte de la última caravana de migrantes que partió desde la ciudad de San Pedro Sula, presentaban signos de deshidratación luego de viajar en La Bestia desde Arriaga, Chiapas, a Ixtepec, Oaxaca en el sur de México.

La Bestia, que parte del estado fronterizo de Chiapas, pasando por el estado vecino de Oaxaca con rumbo al norte, hacia el estado de Veracruz, en la costa del Golfo de México, ha llevado a migrantes al norte durante décadas a pesar de sus evidentes peligros, mismos que volvieron a ser latentes luego que los infantes hondureños lo utilizarán como una vía para transitar por suelo azteca.

Este tipo de imágenes no se miraban desde que México implementó en 2014 el plan frontera sur con el que reforzó la seguridad en todas las rutas utilizadas tradicionalmente por los migrantes, obligándolos a buscar nuevas alternativas aunque estas representen un mayor peligro.

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