
Tegucigalpa- El Comisionado Nacional de los Derechos Humanos (Conadeh), reveló hoy que, la violencia contra las mujeres y las niñas, en Honduras, es una de las principales causas de desplazamiento forzado en el país, situación que se refleja en las 9,401 quejas relacionadas a este fenómeno, atendidas por este ente estatal, entre el 2016 y octubre del 2025, de las cuales, 5 de cada 10 denuncias fueron presentadas por esta población vulnerable de la sociedad hondureña.
La coordinadora de la Defensoría de Movilidad Humana del CONADEH, Elsy Reyes explicó que, del 2016 a octubre del 2025, esta Institución Nacional de Derechos Humanos identificó 9,401 quejas relacionadas con el desplazamiento forzado de personas y lo que llama la atención es que 4,706 que representa el 50% fueron presentadas por mujeres
Eso refleja, que la violencia contra las mujeres y las niñas es una de las principales causas que está provocando su desplazamiento forzado y que tengan que salir huyendo de sus colonias, de sus municipios e incluso de sus departamentos para poder salvaguardar su vida y su integridad personal, agregó.
El análisis del Conadeh establece que, el incremento de mujeres desplazadas por violencia comenzó a agudizarse en el año 2022 al registrar 648 casos, un año después, o sea en el 2023, alcanzó su pico más alto con 843 quejas, para el 2024 el número de casos fue de 559.
En los primeros diez meses del 2025 el Conadeh atendió 313 quejas de mujeres a causa del desplazamiento forzado, de las cuales, el 71% estuvieron en riesgo mientras que el 29% fueron víctimas de desplazamiento. Del análisis de los casos se desprende que las personas afectadas, durante este periodo, fueron 644 mujeres y sus familias.
Reyes detalló que, según las quejas atendidas por el Conadeh, alrededor del 48% de las personas que están en riesgo o víctimas de desplazamiento forzado son mujeres que están a cargo del hogar o amas de casa, lo que significa que, entre más solas se encuentran y no tenga el respaldo de una pareja son más vulnerables a sufrir violencia.
Al riesgo de desplazamiento forzado por violencia que enfrentan las amas de casa (48%) se suman mujeres comerciantes (18%), docentes (17%), abogadas (9%), enfermeras (4%), estudiantes (2%) en incluso periodistas con el 2% de los casos.
Cuerpos de seguridad del Estado entre los agresores
La defensora de los derechos humanos fue contundente al señalar que, entre los agresores figuran personas conocidas en el 27% de los casos pero que, también fueron identificados, en el 25% de las quejas, parejas y ex parejas de la víctima.
Añadió que entre los agresores no solamente figura la pareja o ex pareja, de acuerdo al testimonio de las propias afectadas fueron mencionadas miembros de estructuras criminales, es decir, maras y pandillas a los que se suman miembros de los cuerpos de seguridad del Estado.
Es lamentable, dijo Reyes, que haya casos de mujeres víctimas, en el cual, los principales agresores son operadores de justicia.
Reclutamiento de niñas
Los actos que motivan el desplazamiento forzado de mujeres son múltiples, se estima que, en el 38% de los casos las víctimas fueron objeto de amenazas, el 26% de violencia, el 10% por la muerte de parientes, un 8% por lesiones y tentativas de homicidios, el 7% por despojo, usurpación y destrucción de viviendas, tierras y propiedades.
Tenemos casos de extorsión que sufren las mujeres y el reclutamiento de niñas y niños, lo cual es muy preocupante expresó Reyes, porque se da mucho en los centros educativos y es allí donde las niñas están siendo acechadas por las estructuras criminales que las van perfilando para ser pareja de un miembro de una estructura criminal, para vigilancia e incluso hasta para el transporte de droga.
La Unidad de Desplazamiento Forzado Interno (UDFI) del Conadeh reveló que el departamento de Francisco Morazán fue escenario del 43% de mujeres desplazadas, Choluteca 16%, Atlántida 15%, Cortés 14% y Olancho con el 12%.
Urge trabajar en entornos seguros para las mujeres
Reyes destacó la importancia de trabajar, fuertemente, para crear entornos seguros y que las mujeres vivan libres de violencia, no tener que ser obligadas a desplazarse de sus comunidades, domicilios , barrios y colonias.
Se debe trabajar en temas de investigación, sanción a los responsables, pero también en la prevención de la violencia e ir construyendo una cultura de paz y de respeto hacia las mujeres y las niñas en Honduras, concluyó la defensora de los derechos humanos.






