Acnur advierte de aumento de trata de personas refugiadas, desplazadas y apátridas relacionados con COVID-19

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El solicitante de asilo sudanés Mahamoud, de 33 años, fotografiado cerca del albergue Zeitoun en Zarsis, Túnez, en diciembre de 2019. Logró ingresar a Libia a través de traficantes, donde fue capturado por las milicias y vendido varias veces. © ACNUR / John Wessels

Tegucigalpa – La Agencia de la Organización de las Naciones Unidas  para los Refugiados, (Acnur), advirtió hoy sobre un aumento de casos de trata de personas refugiadas, desplazadas y apátridas relacionados con la actual pandemia a cusa del COVID-19.

Dado que la COVID-19 aumenta las necesidades y vulnerabilidades de las personas refugiadas, desplazadas internas y apátridas, ACNUR, la Agencia de la ONU para los Refugiados, está preocupado porque los impactos de la pandemia también están aumentando su riesgo de ser víctimas de trata y explotación, señala un comunicado del organismo internacional

 “Las medidas impuestas para controlar la pandemia y el empeoramiento de las condiciones socioeconómicas están teniendo serias implicaciones para las personas desplazadas a la fuerza. Quienes ahora enfrentan la pérdida de medios de vida y la pobreza extrema pueden ser objetivos para los tratantes de personas que explotan sin escrúpulos y se aprovechan de sus vulnerabilidades”, refirió la Alta Comisionada Auxiliar para la Protección del ACNUR, Gillian Triggs. 

La trata de personas, un delito en el que una persona es engañada o atrapada en una situación de explotación para el lucro o beneficio privado de otra persona, puede adoptar diversas formas, como explotación sexual, trabajo forzado, esclavitud, extracción de órganos, reclutamiento forzado en grupos armados, matrimonios forzados y mendicidad forzada, entre otros. 

Si bien es difícil obtener datos sobre la trata debido a la naturaleza oculta del delito, las estimaciones mundiales indican que millones de personas son víctimas de trata en todo el mundo. 

“Al encontrarse fuera de sus hogares y con accesibilidad variable a servicios esenciales y redes de protección social en los países de acogida, los refugiados y los desplazados internos se encuentran entre los más vulnerables”, dijo Triggs.

 “Los impactos relacionados con la COVID-19 que van desde restricciones de movimiento hasta el cierre o la disponibilidad reducida de ayuda esencial y servicios de apoyo pueden confinar a muchas víctimas, limitando su capacidad de escapar o buscar ayuda”, continuó. 

Los conflictos y los desplazamientos en curso también continúan aumentando el riesgo de que los refugiados recurran a viajes desesperados y peligrosos en busca de seguridad, siendo víctimas de las redes criminales de tráfico. 

Acnur se unió hoy a la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito para observar el Día Mundial contra la Trata de Personas, y pidió más apoyo para la prevención de la trata y los esfuerzos de respuesta. 

“Necesitamos intensificar los esfuerzos para proteger a las personas en riesgo, brindar apoyo a las víctimas y asegurar que los perpetradores sean llevados ante la justicia”, dijo Triggs.

 “Los gobiernos y los actores humanitarios deben trabajar juntos para garantizar que los programas para ayudar a las víctimas de la trata estén disponibles y sean accesibles para las personas desplazadas, y que las víctimas de trata en necesidad de protección internacional puedan acceder al asilo”, acotó.

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