ACNUR pide a Bosnia que ofrezca techo a 900 migrantes abandonados en la nieve

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Sarajevo – La Organización Internacional para las Migraciones (OIM) y la Agencia de la ONU para los refugiados (ACNUR) han demandado a las autoridades de Bosnia-Herzegovina que ofrezcan alojamiento a unos 900 migrantes cuya vida corre peligro en medio de la nieve y con temperaturas bajo cero.

La OIM, ACNUR y otras organizaciones internacionales en Bosnia-Herzegovina pidieron «seguridad y protección» para personas expuestas a la hipotermia y cuya situación «se agrava día a día», en medio del frío invernal, según un comunicado conjunto citado por la televisión local del noroeste RTV USK.

«Quedarse a la intemperie en esas condiciones es inaceptable. La falta de una acción urgente de las autoridades supone un serio peligro para la seguridad y las vidas humanas», indica la nota conjunta, citada por RTV USK.

La nota recuerda que unos 900 migrantes, refugiados y solicitantes de asilo llevan una semana en lo que queda del campo de Lipa tras un incendio del pasado día 23 que destruyó las instalaciones, y el intento de trasladar a esas personas a otros centros de acogida fracasó por el rechazó de las autoridades locales.

Una veintena de autobuses que tenían que evacuarlos, y que esperaron en la zona durante dos días, se fueron anoche y los migrantes volvieron a dormir al raso o entre ruinas sin ningún tipo de calefacción.

Entretanto, algunos ciudadanos y autoridades locales de la cercana ciudad de Bihac y de la meridional de Bradina, donde se planeaba alojarles, se concentraron ante los centros de acogida para impedir cualquier intento de llegada.

La televisión regional N1 informó de que el Gobierno bosnio decidió esta mañana alojar a los migrantes de Lipa en el centro de acogida de Bira, en Bihac, pese a la oposición existente de las autoridades, que aseguran que se agravará la situación de seguridad en la zona.

Los refugiados permanecen en lo que quedaba de Lipa tras el incendio del pasado día 23, sin acceso a agua potable, electricidad o calefacción, con temperaturas bajo cero y en medio de la pandemia de coronavirus.