
San Pedro Sula– Momentos de incertidumbre y preocupación viven decenas de familias en Choloma tras conocerse el cierre de operaciones de la planta Gildan Hosiery, programado para el próximo mes de junio.
La decisión dejaría sin empleo a unos 600 hondureños, quienes aseguran sentirse angustiados ante la falta de oportunidades laborales y el impacto económico que esto representará para sus hogares.
Ivis Hernández, miembro del sindicato de la maquila dijo que los empleados están angustiados porque se esperaba que hicieran un recorte en el personal y no el cierre.
Indicó que este día se reunirán con las autoridades para establecer la manera de finiquitar la empresa.
“Nosotros esperamos que al menos le paguen sus prestaciones a los empleados afectados que a partir de junio quedan sin una fuente de empleo”, detalló.
Dijo que se sienten engañados porque en enero habían hablado y se trató el tema, “estamos indignados, no los vamos a quedar con los brazos cruzados, siempre hemos optado por el diálogo, pero nos engañaron y ahora es que el cierre e completo”, arguyó.
La maquila se dedicaba a producir calcetines. IR







