Moscú – El número de ciudadanos extranjeros residentes en Rusia cayó un 10 % interanual, hasta los 5,7 millones, después de la imposición de medidas más restrictivas, informó este jueves el diario Védomosti.

La cifra de extranjeros en Rusia a principios de diciembre es de 5,7 millones en comparación con los 6,3 millones del año pasado, es decir, alrededor de un 10 % menos, según el jefe del Departamento de Análisis del Servicio de Migración del Ministerio del Interior ruso, Alexandr Perezhoguin, citado por el medio oficialista ruso.

Según el funcionario, la caída se debe principalmente a la disminución del número de menores de edad residentes en el país, que se ha reducido en una cuarta parte, aunque anunció que las cifras oficiales se publicarían en febrero.

Se trata de un efecto dominó, si los padres no pueden regularizar la educación de sus hijos en Rusia, no queda garantizada la estancia legal de estos en el país y, por lo tanto, tampoco la suya propia, explicó el martes la portavoz de Interior, Irina Volk en su canal de Telegram.

Ayer entró en vigor una ley que establece el intercambio de información sobre los menores de edad extranjeros entre el Ministerio del Interior y las autoridades educativas, lo que significa mayor control sobre su situación residencial y educativa.

Al mismo tiempo, es obligatorio que las autoridades educativas locales informen al Ministerio de Educación sobre las solicitudes presentadas por ciudadanos extranjeros para la matriculación de sus hijos en colegios y universidades, que ahora tendrán acceso a su historial de calificaciones y disciplinario.

Otras medidas que regulan la inmigración que han endurecido recientemente están relacionada con aquellos extranjeros que infringen la ley rusa, pues ahora están más eficientemente controlados por el Estado, sugieren los expertos consultados por Védomosti.

También influyó la reducción de la duración de la estancia para los extranjeros, que desde el 1 de enero de 2025 se limita a 90 días para los inmigrantes sin visado.

Según el Servicio Federal de Supervisión de Educación y Ciencia, Rosobnadzor, para el curso 2025-2026, el 87 % de los hijos de inmigrantes no pudieron ser escolarizados en Rusia debido a problemas burocráticos y a las pruebas de acceso.

De los 23.616 que trataron de presentarse en la primera fase de la criba para iniciar sus estudios, 5.940 llegaron a presentarse al examen de idioma, prueba indispensable que pasó sólo la mitad.

Que el Estado obligue ahora a los niños saber ruso para recibir educación básica y obligatoria ha alarmado a los defensores de derechos.

En los últimos años han aumentado los discursos de odio hacia los inmigrantes en el país, sobre todo contra los ciudadanos de países de Asia Central.

También fue un punto de inflexión el atentado yihadista contra la sala de conciertos Crocus City Hall el año pasado, donde murieron cerca de 150 personas y otras 200 resultaron heridas.

Las fuerzas de seguridad rusas realizan constantes redadas en centros de ocio y barrios que concentran a inmigrantes.EFE