Bale, en su hábitat

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EFE/EPA/TOLGA BOZOGLU

Madrid – Llega la Eurocopa, el momento más trascendente para una de las figuras del panorama futbolístico continental y mundial venido a menos en los últimos tiempos como es Gareth Bale, necesitado de reivindicar su figura en su hábitat natural, donde mejor se siente, en la selección de País de Gales.

Y lo hace después de otra temporada con escasas luces y discreto protagonismo. Esta vez ha estado cedido en el Tottenham por el Real Madrid, a donde recaló después de varias campañas decepcionantes en las que estuvo más tiempo en la enfermería o en el banquillo que en los terrenos de juego e incluso fue criticado por los que entendían que le interesaba más el golf -gran apasionado- que el propio fútbol.

Ni siquiera el hecho de ser trascendente en varias finales continentales y españolas ganadas por el conjunto blanco sirvieron como contrapeso a la hora de hacer un balance final.

La Eurocopa comienza con incógnitas respecto a su futuro. Como reconoció Jonathan Barnett, su representante, todo está pendiente de un diálogo a tres bandas, entre la parte del jugador, los Spurs y el Real Madrid, con el que le queda un año más de contrato pero donde ve difícil que tenga hueco.

Pese a que su calidad sigue siendo incuestionable, su estancia en Londres no ha relanzado la figura de un futbolista que llegó a ser considerado uno de los mejores del mundo y a ser uno de los mejor pagados. Sus problemas físicos no han desaparecido del todo y el técnico luso Jose Mourinho, hasta que fue destituido, tampoco le ofreció la titularidad indiscutible.

De hecho, en esta última temporada ha participado tan solo en 30 partidos entre todas las competiciones -17 como titular-, en los que ha marcado catorce goles, con dobletes ante Burnley, Crystal Palace y Leicester, y un triplete al Sheffield Wednesday el 2 de mayo.

Al margen de estas estadísticas personales, Bale, que cumplirá 32 años el 16 de julio, no ha sido nada trascendente para un equipo como el londinense necesitado de su aportación y que ha quedado lejos de los objetivos marcados al principio de temporada.

Por eso, y mientras se resuelve su futuro, esta Eurocopa 2020, aplazada a 2021 por la pandemia de la covid-19 se presenta para el ‘expreso de Cardiff’ como la mejor oportunidad para reivindicar su figura donde más a gusto está, en su selección. Solo con llegar a la concentración se le ilumina la mirada y aparece una sonrisa eterna.

En el equipo nacional es el referente absoluto, el capitán, el faro de todo Paíís de Gales. Bale tiene la absoluta confianza, algo que ha ido perdiendo en el Real Madrid y que no ha acabado de encontrar en el Tottenham. Tiene libertad absoluta en el frente de ataque, sin ataduras y se siente protagonista. Y cuenta con el respaldo unánime.

Tras devolver a Paíís de Gales al primer plano en la Eurocopa de Francia 2016 después de que su selección no acudiera a un gran torneo desde el Mundial de Suecia 1958, Bale, que debutó en el equipo del dragón en 2006 con 16 años y 315 días, se ha quitado el mal sabor de boca de no clasificar a la selección para el Mundial de Rusia 2018 y ha vuelto a colaborar a meterlo en la Euro 2020 al ser segunda de su grupo tras Croacia.

Bale contribuyó con dos goles en la fase de clasificación, uno de cabeza y otro con un zurdazo cercano cruzado. El ’11 rojo’ fue, no obstante, el que abrió el triunfo definitivo con una asistencia a Aaron Ramsey, el héroe de la victoria contra Hungría con su doblete.

Y si el objetivo personal es el volver a ser feliz, a reivindicarse como ese gran jugador que deslumbró al mundo y por el que se ganó su fichaje por el Real Madrid, donde fue clave en una época de éxitos, como capitán pretende guiar a una nueva gran actuación de la selección, como en 2016.

En la pasada Eurocopa, con Bale al mando, País de Gales fue la gran revelación al ser primera de grupo por delante de Inglaterra, superó a Irlanda del Norte en octavos, a Bélgica en cuartos y tan solo la frenó la a la postre campeona, Portugal, en Lyon (2-0), con goles de su compañero Cristiano Ronaldo y de Nani.