
Tegucigalpa – Los bosques de Honduras se encuentran en “agonía” y destinados a desaparecer en 71 años si no se actúa a tiempo, alertó hoy la tercera entrega de la serie Estado de País 2026, titulada «Cambio Climático: Bosque y vidas en riesgo».
– En los últimos 11 años el país perdió 900 mil hectáreas de bosque.
– A pesar de la magnitud del problema, el apoyo presupuestario para combatir el cambio climático en Honduras es mínimo.
– Honduras cuenta con una de las biodiversidades más ricas del planeta y aun así sigue siendo el tercer país más vulnerable del mundo ante los desastres más vulnerables.
El informe presentado por el Instituto de la Justicia de la Asociación para una Sociedad Más Justa (ASJ), alertó que el país ha perdido aproximadamente 900 mil hectáreas de bosque en los últimos 11 años.
Ante un escenario donde Honduras se posiciona como el tercer país más vulnerable del mundo a desastres naturales, el Instituto de la Justicia de ASJ realizó un llamado urgente a priorizar la agenda climática mediante reformas legales profundas y una gestión transparente de los recursos destinados a la protección del medio ambiente.
De mantenerse el ritmo actual de deforestación e incendios, la cobertura forestal hondureña podría desaparecer por completo en 71 años (para el año 2094), un escenario que no solo amenaza la biodiversidad, sino que impacta la economía y la seguridad humana, concluyó la investigación.
Urge declarar una emergencia
En ese contexto, el líder en cambio climático, César Quintanilla, señaló que urge declarar una emergencia nacional a causa del cambio climático. Lamentó que en el pasado ya se haya declarado emergencia, pero poco o nada se ha hecho, dijo.
Este no es un tema que el gobierno debe tomar a la ligera, ni siquiera como un tema ambiental alejado de la agenda nacional, acotó el experto.
En ese sentido, recordó que el cambio climático sea manejado como un tema transversal en toda la agenda nacional, tal como lo solicita la Organización de Naciones Unidas (ONU).
Desde el gobierno también se debe tener cero tolerancia contra la deforestación y otras afectaciones de los recursos naturales., dijo.
Sin embargo, consideró que este es un tema que también debe atender la empresa privada y la sociedad civil. Solo actuando todos se podrán revertir las lamentables cifras, zanjó.

Principales amenazas
El informe revela que la principal amenaza ambiental denunciada en 2025 fue la explotación ilegal de recursos naturales. Con 527 denuncias -ocho veces más que las reportadas por contaminación de aire, agua o suelo-, este se consolida como el principal delito ambiental en el país.
A pesar de la magnitud del problema, el apoyo presupuestario para combatirlo es mínimo: en 2025 solo se asignaron 11.8 millones de lempiras a la Fiscalía Especial del Medio Ambiente, cifra que representa apenas el 0.4% del presupuesto del Ministerio Público, limitando su capacidad operativa.
Esta precariedad institucional se extiende a la protección de los derechos humanos. En la última década, se contabilizan 111 defensores del ambiente asesinados, de los cuales el 92 % de los casos permanecen en la impunidad. Para el Instituto de la Justicia, esta situación refleja una grave carencia de recursos técnicos y financieros especializados para investigar crímenes contra quienes están en la primera línea de defensa de los recursos naturales.
Honduras, tercer país más vulnerable del mundo
De su lado, Carlos Hernández, director ejecutivo de ASJ, recordó que Honduras cuenta con una de las biodiversidades más ricas del planeta y aun así sigue siendo el tercer país más vulnerable del mundo ante los desastres más vulnerables.
Si no actuamos de inmediato el bosque de Honduras tiene fecha de vencimiento, en tan solo 71 años los bosques de nuestro país podrían desaparecer por completo, acotó.
No es solo una estadística, eso representa la pérdida del agua y de nuestra seguridad alimentaria, sentenció.
Lamentó que en los últimos 11 años el país perdió 900 mil hectáreas de bosque “mientras la respuesta institucional fue en sentido contrario”.
El presupuesto destinado al sector ambiental se redujo en tres cuartas partes entre el año 2023 y 2025. “El cambio climático dejó de ser una prioridad en la agenda nacional y eso es inaceptable”, cerró.

Presupuesto
Asimismo, el análisis técnico del Instituto de la Justicia de ASJ subraya la urgente necesidad de asegurar la trazabilidad del financiamiento climático. Entre 2022 y 2025, el país destinó más de 3 mil 100 millones de lempiras a reforestación y conservación; sin embargo, existe una dispersión de información que impide conocer con precisión quién ejecuta los recursos y cuáles son los resultados reales.
Por ello, se enfatiza la importancia de centralizar esta información en un solo portal público amigable que garantice que el dinero llegue efectivamente a las zonas de mayor vulnerabilidad.
Finalmente, el Instituto de la Justicia recomendó la unificación y modernización de la legislación ambiental, la cual se encuentra actualmente dispersa y desactualizada.
También instó a las autoridades a revisar de forma crítica las metodologías de restauración del paisaje, dado que Honduras continúa perdiendo más cobertura forestal de la que logra reforestar anualmente.






