
Tegucigalpa– Las centrales obreras de Honduras mantienen altas expectativas de que el nuevo ajuste al salario mínimo pueda quedar definido antes de Semana Santa, según informó Josué Orellana, vicepresidente de la Central de Trabajadores de Honduras (CTH).
Orellana explicó que durante esta semana esperan ser convocados a la primera reunión oficial para iniciar el proceso de negociación salarial. Detalló que, en este primer encuentro, posterior a la juramentación de los representantes de cada sector, se presentan los informes base que sirven como punto de partida para la discusión.
Entre los principales parámetros que se toman en cuenta para la negociación se encuentra el índice de inflación, el cual, según datos del Banco Central de Honduras (BCH), cerró el año pasado en 4.98 %. A esto se suma el índice de productividad, el comportamiento de la canasta básica, el deslizamiento de la moneda y el aumento en los costos de los servicios públicos y privados.
“El salario mínimo debería reflejar la verdadera realidad que viven los trabajadores, pero también tenemos que partir de la pequeña y mediana empresa, que es la que genera la mayor cantidad de empleos en el país”, señaló Orellana, quien destacó la necesidad de buscar un equilibrio que permita mejorar los ingresos sin afectar la sostenibilidad de los emprendimientos.
El dirigente sindical subrayó que la negociación debe cuidar los puestos de trabajo y evitar impactos negativos en los sectores más vulnerables de la economía. “No se trata solo de aumentar por aumentar, sino de lograr un ajuste justo y responsable”, afirmó.
Finalmente, recordó que la clase trabajadora espera que se cumpla el artículo 35 de la Ley del Salario Mínimo, el cual establece que el ajuste debe aplicarse con vigencia a partir del 1 de enero de cada año. En ese sentido, aseguró que la retroactividad del aumento deberá reconocerse desde el 1 de enero de 2026, independientemente de la fecha en que se firme el acuerdo.






