Cinco detenidos en operativo contra tráfico de migrantes en aviones privados

La Haya.– Al menos cinco sospechosos han sido arrestados por su presunta implicación en tráfico de personas, fraude documental y blanqueo de capitales en un operativo europeo contra una red que traficaba con migrantes en aeronaves privadas con base en Bélgica e Italia por hasta 20.000 euros la plaza.

Según anunciaron las agencias Eurojust y Europol, los inmigrantes con los que traficó esta organización criminal eran principalmente iraquíes e iraníes de origen kurdo y los transportaban a bordo de aviones privados desde Turquía con pasaportes diplomáticos falsos, aunque nunca se alcanzaba el destino oficial del viaje, que era generalmente el Caribe.

Durante su escala en los diferentes aeropuertos europeos en los que aterrizaron, entre los que se incluían los de Austria, Francia y Alemania, los migrantes debían abandonar el avión, deshacerse de sus pasaportes falsos y entonces “solicitaban asilo sistemáticamente”, aseguró Europol.

Los traficantes cobraban hasta 20.000 euros por persona que hacía el viaje de forma ilegal.

“Además del contrabando de migrantes y la falsificación de documentos de identidad, el grupo del crimen organizado también es sospechoso de emitir cheques falsos y estafar a las aerolíneas en un intento de construir su propia flota. Los sospechosos también supuestamente defraudaron a los hoteles al no pagar las facturas”, señala Europol.

Se cree que la red realizó al menos cinco operaciones en cinco países europeos diferentes entre octubre y diciembre de 2020.

La red está acusada de tráfico de migrantes, fraude documental y blanqueo de capitales.

El operativo, coordinado desde La Haya por las dos agencias europeas, movilizó a las autoridades policiales y judiciales de Austria, Bélgica, Alemania, Francia, Italia y Estados Unidos.

El resultado del operativo incluyó dos arrestos en Bélgica y tres en Italia, además de siete registros domiciliarios que permitieron la incautación de dos aeronaves, 80.000 euros, un vehículo de alta gama, equipos electrónicos y maquinaria para falsificar documentos de identidad, como impresoras de tarjetas, sellos y tarjetas de plástico.

Además, también se congelaron 173.000 euros en Italia.