
Ciudad de México – En una época del año en la que la violencia aumenta, las organizaciones Las Panas y Artículo 19 se aliaron para crear ‘Rosca por la Libertad’, una campaña que utiliza la rosca de reyes para poner sobre la mesa la violencia de género y la libertad de expresión en México.
A partir de una de las tradiciones más arraigadas en las mesas mexicanas, la alianza busca abrir la conversación sobre estas violencias, en una fecha que invita a la celebración, pero también a la reflexión, según explicó a EFE Rosalía Trujano, directora de Las Panas.
“Hay momentos del año en los que la violencia aumenta. Diciembre es uno de ellos, el fin de año, por diversas razones (…) de salud mental, de pobreza, cuestiones del país, etcétera”, expuso Trujano.
Diversos estudios advierten que durante la temporada navideña el riesgo de violencia de género es mayor, debido a factores como el consumo de alcohol y la “presión de compartir momentos en familia, lo que puede minimizarla o invisibilizarla por miedo a ‘romper’ la armonía”, apuntó Artículo 19, en un comunicado.
En cuanto a los periodistas, de las 639 agresiones contra la prensa documentadas en 2024 por Artículo 19, una de cada tres se perpetraron contra mujeres que ejercen el periodismo, agregó la ONG.
Ante ello, Trujano destacó la importancia de hablar de estas problemáticas mediante un alimento que se comparte en los hogares este 5 y 6 de enero.
“La comida es algo que permea, que a todo mundo nos llega. Así que decidimos, en esta alianza, poder tomar este pancito para visibilizar los esfuerzos (de ambas ONG) (…) literalmente ponerlo sobre la mesa”, señaló.
La alquimia del pan

Las roscas son elaboradas por integrantes de Las Panas, una organización feminista que trabaja con mujeres que atraviesan situaciones de violencia, combinando la capacitación en panadería artesanal con acompañamiento psicológico individual y colectivo, desde un enfoque comunitario.
Para Las Panas, el acto de amasar, esperar a que el pan salga del horno y compartirlo es una forma de “alquimia” que se parece al proceso que viven las mujeres cuando, en comunidad, empiezan a nombrar las violencias, explicó la activista.
“Nosotras, por ejemplo, partimos desde la premisa que todas las mujeres vivimos violencia, desde violencia económica, violencia psicológica, a veces es difícil reconocerla por la cotidianidad y por un montón de factores”, indicó.
Más del 70 % de las mexicanas mayores de 15 años han vivido al menos un tipo de violencia, como sexual (48 %), psicológica (52 %) o física (35 %), según datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).
Trujano remarcó la importancia de “nombrar y visibilizar” la violencia hacia las mujeres “que sigue siendo muy normalizada”.
Esa intención también se refleja en el diseño de la rosca, donde la masa simboliza la libertad de expresión; las frutas, las distintas voces de periodistas y activistas; y las semillas, aquellas violencias que suelen ocultarse y que, al partir la rosca, salen a la luz, según la descripción del proyecto.
Esta propuesta es “un poco diferente a la (rosca) tradicional”, detalló Trujano, comenzando porque es redonda, en vez de ovalada, con lo que se busca “plasmar la importancia de la comunidad y la horizontalidad”.
Además, en lugar de ate e higos, esta rosca está elaborada con cítricos, como naranja y guayaba para invitar a disfrutar los sabores de la época.
Por último, en el interior de la rosca no hay muñecos de plástico sino nueces de macadamia, en un esfuerzo por “aminorar el impacto en el medioambiente”, agregó la directora de Las Panas.







