
Tegucigalpa – La representante de la organización 100 Mujeres Más, María Angélica Milla, advirtió que la violencia contra las mujeres en Honduras continúa siendo uno de los problemas más graves del país, debido a la debilidad estructural de las instituciones y a los altos niveles de impunidad.
– Defensoras piden al presidente Asfura nombrar a la persona idónea en la Secretaría de la Mujer.
Milla explicó que la violencia de género se desarrolla en tres espacios fundamentales: el de la denuncia, el de la investigación y el de la judicialización, los cuales, según afirmó, se encuentran seriamente debilitados.
“Los tres espacios están frágiles. No importa el gobierno que esté en turno, ninguno ha logrado fortalecerlos de manera real. El gran cáncer de este problema sigue siendo la impunidad, porque cerca del 95% de los casos quedan completamente impunes”, señaló.
La defensora de derechos de las mujeres indicó que el Estado debería enfocar sus esfuerzos en asignar mayores presupuestos, nombrar más jueces especializados y crear espacios especiales que permitan acelerar los procesos judiciales relacionados con la violencia contra las mujeres.
“Se necesitan tribunales especializados, más fiscales, más jueces y una verdadera voluntad política. Pero históricamente los gobiernos no le han dado prioridad a este tema”, lamentó.
Asimismo, Milla destacó la importancia de la Secretaría de la Mujer como un ente clave para la formulación de políticas públicas, aunque cuestionó la falta de una visión integral.
“La Secretaría de la Mujer es un espacio vital, pero no hemos tenido secretarías con una visión de 180 grados que permita avanzar de forma estructural. Se requiere liderazgo, compromiso y conocimiento real del problema”, afirmó.
Finalmente, sostuvo que uno de los principales retos del actual gobierno es nombrar a una mujer idónea al frente de esta institución, capaz de impulsar políticas de Estado que protejan y promuevan el desarrollo de las mujeres.
“Las mujeres representamos alrededor del 53% de la población, por lo tanto, no se trata de un sector minoritario, sino de la mayoría del país. Sin políticas claras y sin justicia, no habrá avances reales en la lucha contra la violencia”, concluyó.






