Demócratas recomponen propuesta alternativa para avanzar en la reforma migratoria

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Tegucigalpa (Proceso Digital / D19 /Por Ronald Ordoñez) – Mientras los demócratas afinan una nueva propuesta para lograr que el plan migratorio del presidente Joe Biden prospere en el Senado tras un duro revés que les impide, regularizar la situación de millones de indocumentados, en Honduras, expertos en la temática aseguran que no todo está perdido pero que para alcanzarlo se requieren acuerdos políticos en la Cámara Alta.

Las fuerzas políticas que impulsan el plan migratorio se reagrupan y han diseñado una propuesta alternativa que, si bien reduce el número de beneficiarios, permite avances que abren la oportunidad para regularizar a los trabajadores esenciales, especialmente los que desde un inicio y aun ahora, siguen atendiendo en la primera línea la emergencia por el COVID-19.

Igualmente, los “soñadores” y otros inmigrantes amparados en estatus especiales, pueden alcanzar la regularización de concretarse esta segunda propuesta de acuerdos.

En un comienzo, la iniciativa de la administración Biden pretendía dar ciudadanía a por lo menos ocho millones de indocumentados pero la propuesta sufrió un traspiés al ser rechazada por la encargada de interpretar el reglamento del Senado de Estados Unidos, Elizabeth MacDonough, quien dispuso que los demócratas no pueden usar su plan de gasto social de 3,5 billones de dólares para ciudadanizar a los inmigrantes sin papeles.

Un plan alternativo

Tras la decisión de MacDonough el líder neoyorquino del Senado Cuck Schumer adelantó que los demócratas buscan establecer conversaciones con MacDonough para encontrar una salida viable que dé respuesta a la comunidad inmigrante.

La nueva iniciativa demócrata para trabajar de la mano con Elizabeth MacDonough conlleva la coordinación de senadores y congresistas entre ellos de Illinois el presidente del Comité Judicial, Dick Durbin; de Nevada Catherine Cortes Masto; de California Alex Padilla; de Nueva Jersey, Bob Menéndez y de Nuevo México Ray Lujan.

La nueva propuesta hace énfasis en la situación de los trabajadores esenciales, los “Soñadores” y los amparados en el Tratado de Protección Temporal (TPS).

El Sociólogo Ricardo Puerta visitó la sala de redacción de Proceso Digital y Departamento19. Archivo / Proceso Digital.

Acuerdos bipartidistas son esenciales: Ricardo Puerta

Ante ello el sociólogo dedicado a estudiar la migración en Mesoamérica, con énfasis en el Triángulo Norte centroamericano, Ricardo Puerta, dijo que el freno al plan migratorio abre la puerta para establecer conversaciones y acuerdos bipartidistas que permitan avances en la regularización de los inmigrantes irregulares.

A su juicio, las contracciones en los enfoques sobre el tema migratorio en la política estadounidense son normales e indicó que obedecen, de un lado, a las promesas de campaña formuladas por los demócratas que se comprometieron a reformar la ley para beneficiar a más de 11 millones de indocumentados. En tanto, los republicanos centran su interés en dirigir fondos a las obras públicas que generan bienestar a la población estadounidense.

“Lo que procede ahora es negociar hasta que encuentren una solución bipartidista porque las decisiones sobre presupuesto no se pueden hacer unilateralmente”, razonó el experto en el tema migratorio.

Desglosó que es natural que exista una resistencia al plan migratorio ya que los republicanos siguen la línea del expresidente Donald Trump.

Es el momento

En tanto, dirigentes hondureños de la comunidad migrante en los EEUU consideran que aún hay tiempo para que los líderes políticos estadounidenses reflexionen y valoren la importancia de la reforma migratoria.

El presidente de la Organización 15 de Septiembre con sede en Miami, Florida, Juan Flores dijo que durante la pandemia se pudo observar la importancia de los migrantes para el desarrollo de Estados Unidos y su economía, así como el aporte de los mismos a los países de origen a través de las remesas. Por tal importancia ambos partidos políticos deben pensar en los indocumentados no como inmigrantes sino como personas, razonó.

Igualmente valoró que los trabajadores inmigrantes fueron esenciales para atender la emergencia generada por la pandemia del coronavirus que asoló con fuerza ese país y al mundo durante casi todo el 2020 y lo que va de este año. Valoró que los inmigrantes no se encerraron y estuvieron en primera línea para contribuir a atender la crisis sanitaria.

Finalmente reiteró que no se trata de inmigrantes, se trata de seres humanos, por lo que consideró debe existir un acuerdo bipartidista en favor de los indocumentados.

De su parte, el presidente de la Asociación de Hondureños del Norte de California, Porfirio Quintano, señaló a Proceso Digital que este es el momento para aprobar una legislación que beneficie a los indocumentados.

“Este es el momento de aprobar una legislación que varias veces lo han intentado para que ponga a millones de personas en el camino hacia la protección permanente”, expresó Quintano.

Calificó de decepcionante la decisión de Elizabeth MacDonough al impedir la vía a la regularización. Pero, dijo, – “esto no impedirá que continuemos nuestra lucha para garantizar que el Congreso y la Casa Blanca busquen todos los mecanismos para aprobar una reforma que ponga en camino de la legalización de millones de inmigrantes”.

Razonó que la administración de Joe Biden debe usar “cada gramo de su poder permitido por la ley” para apoyar y proteger a las comunidades de inmigrantes.

 “Las sugerencias de la parlamentaria son un revés, pero no todo está perdido, la lucha sigue”, concluyó.

Inmigrantes y activistas de derechos humanos protestan contra la decisión del presidente estadounidense, Donald Trump, de poner fin al programa de Acción Diferida para los Llegados en la Infancia (DACA). EFE/Archivo

Una nueva era

La última regularización masiva de inmigrantes se produjo en 1986. Entonces la llamada Ley de Control y Reforma de la Inmigración aprobada por el Congreso y promulgada por el presidente Ronald Reagan en noviembre del mismo año, permitió dar documentos a 2,7 millones de inmigrantes que vivían bajo las sombras.

Ahora la administración Biden pretende una regularización masiva de indocumentados, pero Elizabeth MacDonough ha decidido que este plan migratorio no es viable.

MacDonough consideró que conceder la ciudadanía a millones de migrantes sería “un cambio de política tremendo y duradero que empequeñece su impacto presupuestario”. (RO)