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Tegucigalpa – El desempleo es la mayor causa de frustración y la vez un aliento para la migración masiva en Honduras, alertó hoy el economista Alejandro Aronne.

“Cuesta encontrar un empleo que cubra la canasta básica y eso causa mucha frustración y es un aliento para el origen de las caravanas migrantes”, expresó el economista a periodistas en Tegucigalpa.

Reflexionó que muchos hondureños emigran de forma masiva ya que aunque encuentran un empleo lo que ganan no es suficiente para cubrir sus necesidades básicas.

Acto seguido preguntó ¿qué futuro tendrán 100 mil estudiantes de la universidad?, a lo que respondió que el mercado laboral en Honduras no da las oportunidades.

Recordó que el tema de desempleo se agravó en Honduras a causa del paso de las tormentas tropicales Eta e Iota así como por la pandemia provocada por la COVID-19.

Aunque ya se inició a recuperar los empleos, los mismos solo son en el área urbana, lamentó el economista.

Acto seguido acentuó que el desempleo siempre ha sido un problema para Honduras pero, lo más grave que enfrenta el país en este renglón es el subempleo.

Y ahora surge el fenómeno de personas desocupadas que no encuentran qué hacer, provocado por la pandemia y el paso de las tormentas tropicales.

La problemática social yace en que los sectores pequeños y microempresas no se recuperan de la pandemia.

Con base en lo anterior alertó de mayores flujos migratorios desde el país centroamericano.

Un total de 41,362 hondureños indocumentados han sido deportados desde México, Estados Unidos y Centroamérica hasta octubre, según datos oficiales.

El 87.9 % de los hondureños retornados provienen de México, un 10.8 % de Estados Unidos y el 1.3 % fue regresado de países de Centroamérica tras su intento de llegar a EE.UU.

Alrededor de un millón de hondureños, entre residentes legales e indocumentados, viven en Estados Unidos luego de escapar de situaciones que afectan a su país como la violencia y la pobreza, según autoridades.

Los que viven en el exterior, principalmente en EE.UU. y España, envían remesas familiares, las que al año superan los 4 mil millones de dólares, según cifras del Banco Central de Honduras.