Un grupo de soñadores protesta EL martes 18 de junio 2013, en el exterior del Capitolio en Washington, DC (EE.UU.). Congresistas demócratas y jóvenes inmigrantes criados en EE.UU., conocidos como "dreamers" criticaron la "inoportuna" propuesta presentada en el Comité Judicial del Congreso para criminalizar a los indocumentados, conocida como "Safe Act". EFE/Lenin Nolly/Archivo

Washington – El proyecto de ley que apuesta por dar la ciudadanía a millones de inmigrantes indocumentados en Estados Unidos, incluidos los conocidos como «soñadores» y los titulares del Estado de Protección Temporal (TPS, en sus siglas en inglés) está lejos de aprobarse dada la férrea oposición de los republicanos.

El Comité Judicial del Senado debatió este martes este proyecto que ya ha sido aprobado por la Cámara de Representantes y que los demócratas defienden, pero al que se oponen los republicanos porque no trae consigo un refuerzo de la seguridad fronteriza.

«Les aseguro que esta batalla va a continuar», dijo el senador demócrata Dick Durbin al cerrar la audiencia de este Comité, en la que ambos bandos expusieron sus posiciones sobre esta propuesta legislativa, por ahora muy distanciadas.

Durbin, que preside ese comité, hizo esta afirmación después de ver cómo sus colegas republicanos en esa audiencia criticaron que el proyecto no incluye cláusulas para mejorar la seguridad de la frontera con México y que podría suponer que «criminales» reciban la ciudadanía estadounidense.

El proyecto de ley H.R.6 podría abrir el camino a la ciudadanía a cerca de 4,5 millones de «soñadores», titulares de TPS y personas amparadas por el llamado DED (Deffered Enforced Departure) o «Salida Obligatoria Diferida», según estimaciones del Migration Policy Institute (MPI, en sus siglas en inglés).

La fecha de la audiencia coincidió con el noveno aniversario del anuncio de la Acción Diferida para los Llegados en la Infancia (DACA), programa por el que el entonces presidente Barack Obama (2009-2017) protegió de la deportación a cientos de miles de indocumentados que llegaron al país siendo niños.

LOS REPUBLICANOS, EN CONTRA

El principal motivo de que el bando conservador esté en contra de la iniciativa que busca dar la ciudadanía a estos grupos de inmigrantes, según el senador Chuck Grassley, el republicano de mayor rango del Comité Judicial del Senado, es que la propuesta legislativa no tiene ninguna medida que pretenda reforzar la seguridad fronteriza de EE.UU.

«Si queremos brindar un estatus legal a los ‘soñadores’, debemos reforzar nuestra frontera para que no nos encontremos nuevamente en esta misma situación en 20 o 30 años», dijo Grassley.

Y añadió que «desafortunadamente, la Administración Biden no parece tomarse en serio» esa cuestión, como «tampoco lo intentan» los proyectos de ley que se están debatiendo.

El senador por Iowa consideró además que la propuesta de ley conocida como «American Dream and Promise Act de 2021 (H.R.6)» brindaría una vía a la ciudadanía «a millones de inmigrantes ilegales que no tienen ninguna conexión con el programa DACA».

En la misma línea que su colega se expresaron el senador conservador John Cornyn, que era una de las esperanzas de los demócratas para que el proyecto de ley sea aprobado próximamente en el Senado, y el senador republicano Ted Cruz.

“Las políticas radicales que recompensan la inmigración ilegal no serán aprobadas en el Senado, y es injusto para los beneficiarios de DACA atar su destino a una legislación tan mal hecha», declaró Cornyn en el mismo comité.

LA CIUDADANÍA IMPACTARÍA POSITIVAMENTE A LA ECONOMÍA

Para rebatir las ideas de los republicanos, varios senadores demócratas, como Alex Padilla, de California, aseguraron que otorgar la ciudadanía a esta población indocumentada «impactaría positivamente» a la economía del país, otra de las prioridades de los conservadores más allá de la seguridad fronteriza.

De hecho, según un informe del Center for American Progress y la Universidad de California, dar un camino a la ciudadanía a los jóvenes traídos al país cuando eran niños, conocidos como «soñadores» implicaría un impulso de la economía de 799.000 millones de dólares y 285.400 nuevos empleos en diez años.

Pese a ello, la medida podría no ser aprobada próximamente en el Senado, donde hay un empate entre demócratas y republicanos, con 50 escaños cada uno de los dos partidos.

Para que sea enviada a Biden, la medida legislativa necesita del apoyo de al menos 10 conservadores, algo complicado de lograr a pesar de que las encuestas muestran un apoyo mayoritario de los estadounidenses a otorgar la ciudadanía a «soñadores» y los “tepesianos”.

Antes de la audiencia de este martes, Durbin había apuntado a Efe que el país «está listo» para que el Congreso apruebe la H.R.6 y que ya cuenta con «cinco o seis» de los diez votos republicanos que necesita para que se apruebe la propuesta de ley.