El 29 % de población carece de protección social frente a impactos climáticos

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Abordar la protección social facilitaría luchar contra la inseguridad alimentaria, la pérdida de cosechas por sequías o inundaciones, la reducción de la pesca, así como la destrucción de viviendas, la desaparición de medios de vida por desastres repentinos como huracanes, inundaciones o tifones y los desplazamientos de personas, entre otros aspectos. EFE/ Natxo Francés/Archivo

Madrid – Solo el 29 % de la población mundial tiene protección social total frente a los efectos del cambio climático y las catástrofes que se generan cada vez con más frecuencia y más virulencia como consecuencia del calentamiento del planeta, según un estudio de la Fundación alemana Rosa Luxemburgo y Action Aid.

El informe titulado titulado «Evitando la espiral de la pobreza climática. Protección social para abordar pérdidas y daños provocados por el clima», analiza cómo las políticas sociales desempeñan un «papel crucial» para proteger a las economías y las comunidades e insta a los gobiernos a actuar ya, según un comunicado de la ONG Alianza por la Solidaridad que forma parte de Action Aid.

Según el análisis, el 29 % de la población mundial tiene una protección social total frente a la crisis climática, el 45 % al menos algún tipo de cobertura, mientras que 4.000 millones de personas no tienen acceso a ningún tipo de protección en un momento en el que el mundo se enfrenta a crecientes impactos, con cuantiosos daños y pérdidas.

Señalan desde la Fundación Rosa de Luxemburgo y de Actión Aid que la cobertura de la protección social «merece mucha más atención en los debates nacionales e internacionales sobre el cambio climático, aunque actualmente «se pasa por alto en favor de otros enfoques como los seguros privados».

El informe permite disponer de herramientas para abordar las buenas prácticas para orientar los sistemas de protección social, enfocar su financiación con el objetivo de calcular pérdidas y daños causados por los cambios del clima, así como un análisis de la pandemia del covid-19.

Asimismo, insta a los gobiernos a poner en marcha sistemas y planes nacionales de protección social que brinden cobertura básica, garanticen el acceso universal, protejan especialmente a las mujeres y los niños y respondan a los impactos climáticos de forma rápida, incluidos los efectos de aparición más lenta.

Según los analistas, fortalecer la protección social favorece la resiliencia, promueve la consecución de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de la Agenda 2030 de Naciones Unidas y de los derechos humanos.

En ese escenario, abordar la protección social facilitaría luchar contra la inseguridad alimentaria, la pérdida de cosechas por sequías o inundaciones, la reducción de la pesca, así como la destrucción de viviendas, la desaparición de medios de vida por desastres repentinos como huracanes, inundaciones o tifones y los desplazamientos de personas, entre otros aspectos.

Según Alianza por la Solidaridad-Action Aid, la protección social debe ser responsabilidad de los gobiernos de los países, pero para ello requieren de ayuda por parte de la comunidad internacional, con una financiación a través de los fondos internacionales como el Mecanismo Internacional de Varsovia sobre Pérdidas y Daños (WIM) o el Fondo Verde del Clima.

Asimismo, plantean el «alivio de la deuda externa» de los países más afectados por la crisis climática y la instauración de «impuestos progresivos que impliquen un mejor reparto de la riqueza».

Con el objetivo de poner el foco en los impactos climáticos y la transición hacia sistemas más sostenibles, la campaña ‘En marcha por la supervivencia’ («Walk for Survival») puesta en marcha a finales del año pasado por Action Aid y Alianza por la Solidaridad en España concluye este viernes, 12 de febrero, tras conseguir la participación de 4.000 personas de 44 países que han recorrido 76.290 kilómetros. En España se sumaron 3.000 kilómetros.

El cierre de campaña tendrá lugar mañana con una celebración en línea con participantes de todo el mundo en una conexión con Haití, Vietnam, Brasil, Sierra Leona, Bangladesh, Australia, Italia y España, entre otros, para la que hay que inscribirse en la web de la ong.