El CICR apela a la responsabilidad compartida para proteger a las personas en movimiento

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El jefe adjunto de la Misión del CICR en Honduras, Fredeick Sostheim (d), y el General de Brigada José García, de las Fuerzas Armadas hondureñas, participan hoy en una mesa redonda en Tegucigalpa (Honduras). EFE/Gustavo Amador

Tegucigalpa – El Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) apeló este martes en Honduras a la responsabilidad compartida para respetar y reforzar la protección de los migrantes en los países de origen, tránsito y destino.

La protección de las personas en movimiento es «una responsabilidad compartida totalmente entre los Estados y los organismos internacionales, como el Comité Internacional de la Cruz Roja», dijo a Efe la coordinadora de Migración del CICR en Centroamérica y México, Lorena Guzmán.

«En colaboración con los Estados, tenemos que continuar con la identificación y adecuada atención a las personas migrantes», subrayó la experta luego de participar en la ceremonia de inauguración de una reunión entre el CICR y la Conferencia de las Fuerzas Armadas Centroamericanas, en Tegucigalpa.

Destacó la necesidad de buscar «alianzas entre las autoridades civiles, las Fuerzas Armadas y de seguridad», para identificar a migrantes con necesidades de protección y «canalizar a la autoridad competente», para que estas personas tengan «pleno acceso a los derechos que les corresponden».

Guzmán indicó que la respuesta a la crisis por el coronavirus SARS-CoV-2, que ha afectado a «todas las personas, tanto en movimiento como en sus países de origen, tránsito y destino», es uno de los desafíos de la región, que además afronta problemas vinculados a la seguridad en la ruta migratoria.

«Los Estados y, en particular las Fuerzas Armadas y las de seguridad, están dando respuestas a personas para poder gestionar y mejorar el respeto y la dignidad de las personas en movimiento», añadió.

PANDEMIA, DETONANTE DE LA MIGRACIÓN

La experta del CICR afirmó que en 2020, en medio de la pandemia, hubo un descenso de las cifras de los que pasan por los países de Centroamérica y México con la idea de llegar a Estados Unidos, antes de volver a dispararse a partir de enero de este año.

«Este año las cifras (de migrantes) han aumentado de forma considerable, esto responde a muchas de las situaciones que viven los países de origen, como las consecuencias de la pandemia de covid-19», explicó.

Guatemala, Honduras y México son los países de la región que reportan «altos volúmenes de flujos migratorios», afirmó Guzmán, quien prevé un aumento en la movilidad de migrantes de Haití por el terremoto de la semana pasada, que causó más de 2.200 muertos y más de 12.000 heridos.

Las elecciones que celebrarán Nicaragua y Honduras, el 7 y 28 de noviembre, respectivamente, podrían «subir el número de personas movilizándose por la región», enfatizó.

MOVILIZACIÓN POR PUNTOS NO AUTORIZADOS

Por su parte, el general de las Fuerzas Armadas de Honduras, José García, indicó a Efe que la institución armada es la encargada de proteger las fronteras de los países.

La mayoría de los migrantes se movilizan «por puntos no autorizados» por las autoridades, subrayó García, quien dijo que las Fuerzas Armadas «acogen» a estas personas y las trasladan a las distintas oficinas del Instituto Nacional de Migración, donde se les «legaliza el tránsito por nuestro país».

«El principal desafío es el hambre, porque la mayor parte de los migrantes no traen dinero para comprar sus alimentos, alojamiento, es el sufrimiento principal que tienen», enfatizó.

El alto mando militar afirmó que por Honduras pasan miles de migrantes, en los últimos años en su mayoría de países del Caribe y Centroamérica, en su tránsito hacia Norteamérica.

«Lo que nosotros hacemos es salvaguardar su vida y tratarlos de la mejor manera posible durante su movimiento por nuestro país», señaló García, quien representó en la reunión al jefe del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas de Honduras, general Tito Livio Moreno.