El mortal desierto de Arizona, de nuevo ruta del cruce masivo de inmigrantes

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Vista de este 14 de abril tomada a las afueras del albergue temporal para migrantes que construye el gobierno federal al sur de Tucson, Arizona. EFE/María León

Tucson (AZ) – Con el aumento de la presencia de agentes migratorios en Texas, los indocumentados se ven empujados a buscar otras vías para entrar ilegalmente en los Estados Unidos, convirtiendo al peligroso desierto de Arizona nuevamente en una ruta de cruce de la que muchos no salen vivos.

De acuerdo a las cifras de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP), desde el inicio del presente año fiscal 2021, el pasado 1 de octubre, y hasta finales de marzo, el arresto indocumentados se incrementó cerca de un 130 % en el Sector Tucson de la Patrulla Fronteriza, el cual cubre el 90 % de la frontera de Arizona.

Mientras, en el Sector de Yuma, el cual también cubre parte de la frontera de Arizona con México, las detenciones se han incrementado el 367 %.

«Creo que la situación se está saliendo fuera de control, debemos asegurar nuestra frontera, con el cruce de inmigrantes también estamos viendo un incremento en el cruce de drogas en esta región», dijo a Efe Mark Dannels, alguacil del condado fronterizo de Cochise.

Aseguró que solo este año han decomisado más de 800 libras de marihuana, mientras que el año pasado no registraron ningún decomiso de droga.

Dannels atribuye este cambio a la nueva política migratoria proveniente de Washington D.C, especialmente las decisiones del presidente, Joe Biden, de revertir las políticas de la pasada administración del Presidente Donald Trump.

Tal es el panorama que el gobernador, Doug Ducey, ha expresado su intención de enviar a la Guardia Nacional para asistir a la Patrulla Fronteriza en caso de que la tendencia se mantenga y el cruce se dispare todavía más.

MÁS FAMILIAS Y MENORES NO ACOMPAÑADOS

En Arizona, los que más cruzan ilegalmente son individuos que viajan solos, especialmente ciudadanos de México y Guatemala, pero, de acuerdo a las más recientes cifras disponibles de CBP, en las últimas semanas se ha visto un cambio en este flujo y han comenzado a llegar cada vez más unidades familiares y menores no acompañados.

En el apartado Sector Yuma casi se multiplicó por diez en marzo el número de personas que viajaban en unidades familiares y que fueron interceptadas por agentes fronterizos en relación a solo dos meses antes.

Y el flujo de menores no acompañados aumentó casi cuatro veces en el Sector Tucson de enero a marzo, incremento disparado que se repitió también en Yuma.

El incremento en el flujo migratorio podría significar más muertes en el desierto de Arizona, especialmente ante la próxima llegada del verano y con él las temperaturas que superan los 100 grados Fahrenheit (38 grados centígrados).

De acuerdo a cifras de la Oficina del Médico Forense del Condado de Pima, del año 2000 al 2020 se han encontrado los restos humanos de 3.308 migrantes, y solo en lo que va de año se han reportado 32 indocumentados fallecidos en el desierto.

El aumento en el flujo migratorio preocupa a residentes y propietarios de ranchos como John Ladd, quien asegura que en las últimas semanas agentes fronterizos han detenido todos los días a migrantes dentro de su propiedad en Naco, en el extremo sur de Arizona.

«No podemos estar tranquilos ni siquiera en nuestro hogar, ya sea de día o de noche, hay gente cruzando y nunca sabes qué intenciones puedan tener», dijo Ladd a Efe.

Y residentes de ciudades como Ajo protestan porque las autoridades están liberando en sus localidades a familias y de menores no acompañados.

UN ALBERGUE EN ARIZONA

En respuesta ante este incremento en la llegada de migrantes en Arizona, la Administración Biden está construyendo un albergue temporal de procesamiento para los migrantes cerca del Aeropuerto Internacional en Tucson.

Las nuevas instalaciones, que comenzará a operar a finales de este mes o principios de mayo próximo, será muy similar a las que ya operan en Texas, y que pronto recibieron críticas por estar sobrepobladas, lo que obligó al Gobierno a trasladar a menores a estados lejos de la frontera sur.

En este sentido, la alcaldesa de Tucson, Regina Romero, dijo en declaraciones enviadas a Efe que esperan que el Gobierno federal sea transparente y brinde un servicio humano a los migrantes.

Mientras se termina con la construcción, la ciudad de Tucson ya cuenta con cuartos de hotel disponibles para albergar a las familias migrantes.

El nuevo albergue tendrá una capacidad para 500 personas, pero debido a la pandemia de la covid-19 se espera que solo se alberguen al principio entre 150 a 200 personas.

El Gobierno federal planea la construcción de un segundo albergue de carpas en Yuma, mientras que iglesias y grupos humanitarios tratan de brindar ayuda al mayor número posible de familias que están siendo liberadas después de ser procesadas por la Patrulla Fronteriza.