El sueño de poder «dormir tranquilos» 100 días sin deportaciones

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Varias personas al lado estadounidense de la frontera esperan la llegada de sus familiares en el lado de México,en Calexico, California (EE.UU.). EFE/ Beatriz Limón/Archivo

Phoenix (AZ) – Tras años de apenas poder descansar por las noches por la angustia, por sentirse perseguidos por el Gobierno federal, miles de indocumentados podrán «dormir tranquilos» aunque sea por 100 días, los mismos que el presidente Joe Biden suspendió las deportaciones a la espera de que cristalice su proyecto de ley en una reforma migratoria.

Este sentimiento de «tranquilidad» llena a la guatemalteca Alicia Jut, quien ya ha superado cuatro vistas judiciales y está en espera de una quinta que puede definir su permanencia en el país.

«Ahora uno se siente mejor, más a gusto, podemos vivir sin el miedo de ser deportados a nuestro país», dijo a Efe.

Jut, radicada en California y quien sufrió el drama migratorio al ser separada de sus dos hijas cuando cruzó la frontera hace más de un año, reconoció que vivió los «días más oscuros» de su vida bajo el mandato del ya expresidente Donald Trump.

CONFIANZA EN UN FUTURO MEJOR

Ahora, con el anuncio que dio a conocer el recién instalado gobierno de Biden en la noche del miércoles de que se suspenden por más de tres meses las deportaciones de inmigrantes, la guatemalteca se siente «más confiada» en su futuro en los EE.UU.

De acuerdo a un comunicado del Departamento de Seguridad Nacional (DHS), durante 100 días a partir de este jueves quedan canceladas las «deportaciones de ciertos no ciudadanos cuya deportación haya sido ordenada», detalló el secretario interino, David Pekoske, recién nombrado por Biden.

La razón, dijo Pekoske, es «garantizar» que Estados Unidos tenga «un sistema migratorio justo y eficaz centrado en proteger la seguridad nacional, la seguridad fronteriza y la seguridad pública», por lo que ordenó «revisar y reiniciar» los protocolos.

Aunque DHS no aportó en el comunicado detalles sobre las personas que quedan excluidas de la medida de los 100 días, hay miles de personas que cuentan con orden de deportación y beneficia especialmente a los 14.715 que a día 15 de enero pasado estaban detenidos ya por el Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE).

EXPERIENCIAS DOLOROSAS

El anuncio de DHS alienta a la comunidad migrante que han vivido en carne propia el dolor de la deportación de algún familiar.

La mexicana Sofía Martínez, a quien le deportaron un hijo hace dos años, señaló a Efe que este anuncio les da más oportunidades a las personas que viven un proceso migratorio a sobrellevar con éxito sus casos en las cortes.

«Es perfecto tener tres meses para arreglar su situación, así contarán con más oportunidad de lograr un estatus y no ser separados de sus familias. Con Trump los deportaban injustamente, solo por cometer el ‘pecado’ de estar trabajado», expresó la inmigrante, radicada en Arizona.

Tal como muchos describen, la administración de Biden supone una «nueva era en la Casa Blanca» y el presidente cumplió desde el primer día en el cargo con su promesa electoral de presentar un amplio proyecto de ley de inmigración que incluye una vía a la ciudadanía para unos 11 millones de indocumentados en el país.

EL MIEDO A LAS POLÍTICAS DE TRUMP

Cuatro años después de que miles de inmigrante vivieran bajo el miedo que imponía el republicano Trump, el equipo de transición anunció el miércoles los detalles del proyecto de ley que el demócrata envió al Congreso como parte de su compromiso de «modernizar» el sistema de inmigración, denominado «Ley de Ciudadanía de los EE.UU. de 2021».

De aprobarse la medida, esta ley supondría la mayor reforma migratoria desde la amnistía aprobada por el expresidente Ronald Reagan en 1986, que supuso la legalización del estatus migratorio de unos tres millones de indocumentados.

La indocumentada Pilar Oropeza mencionó a Efe que con este cambio político las familias aparte de «dormir tranquilas, podrán ver la luz al final del túnel», y en vez de planear cómo y con quien dejar los hijos para trabajar jornadas dobles, podrán «vivir pensando en el futuro de progreso por el que un día venimos todos».

«Me da alivio pensar que las personas que por cuatro años se han sentido perseguidas, por lo menos puedan dormir tranquilas 100 días. Y me da esperanza que los 100 días se conviertan en una posible solución para lograr la tan ansiada reforma migratoria», destacó a Efe la mexicana.