Ciudad de México – La actriz mexicana Elizabeth Álvarez regresó a la televisión como una villana de telenovela después de casi cinco años de haberse mantenido alejada de los reflectores para explorar en su totalidad su faceta como madre y cocinera «influencer».

En su regreso a la pequeña pantalla, la actriz remarcó que su vida como madre y actriz no es «excepcional» en un país de mujeres trabajadoras como México.

«Lo que yo hago lo hacen la mayoría de las mujeres hoy en día, trabajan, cuidan a sus hijos (…) lo que yo hago no es único y no soy excepcional, soy parte de todas esas mujeres que hoy en día hacemos muchísimas cosas y sacamos adelante a nuestras familias», aseguró la actriz en entrevista con Efe.

Álvarez se convirtió en madre de mellizos en el 2015 y tiempo después decidió tomar una pausa laboral en donde se dedicó a tener una vida normal.

En ese tiempo la actriz de «Fuego en la sangre» (2008) se mantuvo activa en redes sociales e incluso pudo explorar una de sus pasiones más grandes, la cocina, al emprender un proyecto por YouTube en donde hacía videos cocinando con el que se mantuvo cercana a su público por un tiempo.

No obstante, «todo se fue acomodando» para que la actriz regresara a la pantalla del canal de Las Estrellas y fue el proyecto «La herencia», melodrama producido por Juan Osorio y Roy Nelson Rojas, el que la hizo tomar la decisión de su inminente regreso.

«Estuve realmente alejada de las telenovelas como por cinco años y sabía que cuando regresara tenía que ser con un personaje como el de Déborah», cuenta Elizabeth, quien da vida a la mujer antagónica en el proyecto de TelevisaUnivision que actualmente se encuentra al aire.

«Todos los elementos se conjugaron y era el momento perfecto, mis hijos están mucho más grandes, ya me pueden marcar por teléfono y eso como mamá me da mucha tranquilidad, ya hablan, ya escriben, era primordial para sentirme segura», relata.

UNA MADRE ATÍPICA

En contraste con la madre ejemplar que Elizabeth se ha esforzado en ser, en «La herencia» da vida a Déborah Portillo, una madre que, aunque por amor, llevará a los límites a su hija Sara (Michel Renaud) en la historia.

«Ella ama a su hija totalmente, tiene ese amor que hace que, conjugado con su ambición y sus ganas de tener y que su hija tenga todo lo que ella no ha tenido, tomé unas decisiones no muy afortunadas. Ella tiene esa convicción de llevarse a quien esté en su camino sin importarle cómo, pero piensa que ese es el bien y que ese es el camino», explica.

Aunque es una villana, Álvarez considera que Déborah es una mujer muy real, pues aunque es una madre «atípica» cree muy probable que existan mujeres similares a su personaje y lo que más le gusta de interpretarla es irse al extremo contrario de su personalidad.

«Hay que encontrar personajes que te saquen de todo lo que has interpretado y que no tengan nada que ver con tu realidad. Hay que encontrar en un personaje la voz, el alma y ese sentimiento que no tienes tú pero que sí lo tiene el personaje», dice.

Finalmente, Álvarez confiesa que a su regreso se ha encontrado con un avance de las nuevas narrativas y tecnologías en la televisión abierta.

«La tecnología ha avanzado, las cámaras, la iluminación, la fotografía, el ritmo de la historia, antes pasaban diez capítulos para que supieras que se habían enamorado los protagonistas y hoy lo sabes desde el primer capítulo», cuenta.

Además, advirtió que su trabajo en «La herencia» no frenará su etapa como cocinera, pues confiesa que no lo abandonará y que espera pronto grabar la tercera temporada de su canal de cocina.