
Tegucigalpa – El reciente encuentro entre el presidente de Honduras, Nasrry Asfura, y el expresidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha sido interpretado por diversos sectores como una señal positiva para retomar el diálogo bilateral entre ambos países, especialmente en un contexto marcado por la migración, la cooperación económica y la situación de la diáspora hondureña.
Aunque la reunión tuvo una duración aproximada de 45 minutos, dirigentes de la Fundación 15 de Septiembre consideran que el acercamiento representa una oportunidad estratégica que no debe desaprovecharse. “No basta una sola reunión, pero sí marca un punto de partida importante para reconstruir puentes de comunicación con actores clave de Estados Unidos”, señalaron.
Uno de los temas que más relevancia ha tomado es el de la migración, considerada por los líderes migrantes como una prioridad de Estado. Según datos manejados por organizaciones de la diáspora, los hondureños en el exterior aportan más del 27 % del Producto Interno Bruto (PIB) y envían más de 12,200 millones de dólares anuales en remesas.
Defender a los migrantes no es un discurso político, es una responsabilidad del Estado hondureño. La diáspora sostiene gran parte de la economía nacional, subrayaron desde la Fundación 15 de Septiembre.
Por su parte, el activista migrante Juan Flores destacó que, aunque el aspecto humano es el más importante para los hondureños en el exterior, el encuentro genera expectativas positivas. “Tengo entusiasmo por la comunidad migrante, pero también bastante sigilo. Que en menos de diez días el presidente Asfura haya logrado una reunión en Mar-a-Lago es muy positivo”, sobre todo después de lo fraccionadas que dejó las relaciones el Gobierno anterior, afirmó.
Flores reconoció que este tipo de acercamientos deben consolidarse mediante un trabajo de lobby progresivo, pero insistió en que el mandatario debe mantener como eje central la situación de los migrantes.
El presidente Asfura debe tener presente que los migrantes son parte fundamental de la economía del país y que se deben lograr acuerdos que beneficien a los hondureños, para que no tengan que irse al exilio a buscarse la vida, puntualizó.
Asimismo, los migrantes consideran que este primer acercamiento podría abrir la puerta a futuras negociaciones en temas como protección migratoria, inversión, empleo y cooperación, siempre que se traduzca en una agenda diplomática sostenida y con resultados concretos para la población hondureña.






