
Madrid – La mayoría de venezolanos que emigran a Europa para huir de la persecución política o en busca de una mayor libertad y seguridad o una vida mejor lo tienen claro al elegir destino: España, donde esta comunidad es, con grandísima diferencia, la más numerosa del Viejo Continente. Y no deja de crecer.
El censo oficial español del 1 de enero de 2025 registraba 377.809 venezolanos, con un incremento del 16,2 % en un solo año y casi diez veces más desde 2014, cuando eran poco más de 40.500. De este modo, la comunidad venezolana representa actualmente el 5,5 % de todos los extranjeros.
El Observatorio Permanente de la Inmigración, una entidad gubernamental española, aseguraba en un informe publicado en junio de 2025, que a finales de 2024, 212.748 disponían de algún tipo de documentación de residencia en vigor. La mayoría se concentra en las dos provincias más pujantes económicamente: Madrid (33 %) y Barcelona (11,3%).
El destino preferido en Europa
Pero lo relevante es la comparación con el resto de la Unión Europea (UE). Según la oficina estadística Eurostat, España encabezaba el número de venezolanos con permiso de residencia al terminar 2023, con 209.124; Italia figuraba a continuación, con tan solo 14.116.
Lengua, cultura, historia y tradiciones compartidas, una economía en crecimiento y la residencia previa de familiares y conocidos son tenidos en cuenta por quienes deciden establecerse en España a causa de la larga crisis política y socioeconómica de Venezuela.
Sin embargo, a mediados del año pasado, unos siete millones de venezolanos habían salido a otros países de Sudamérica, según la Organización Internacional para las Migraciones.
«Ya no soporté más la situación; aguanté todo lo que pude, pero ya era sumamente difícil» seguir en Venezuela, dijo a EFE una joven venezolana llegada a España hace un año, que asistió a la concentración del domingo pasado de apoyo en Madrid a los opositores Edmundo González y María Corina Machado.
La gran mayoría con documentación de residencia en España (179.069) tenían una «autorización» por motivo de negocios, traslado intraempresarial dentro de la UE, contratación de trabajadores en origen, asilo y refugio y reglamento sobre apátridas, según el informe oficial de junio pasado. El 54 % eran mujeres; y el 80 % de todos tenía entre 16 y 64 años.
A la cabeza en solicitudes de protección internacional
Eurostat apuntaba en febrero pasado que había 94.790 personas de nacionalidad venezolana pendiente de resolución de una solicitud de protección internacional en España, de un total de 264.765; el 51 % eran mujeres y el 18 % menores de 18 años.
Durante 2024, más de 66.000 venezolanos la solicitaron, y suponen un 40 % de todas las solicitantes del periodo. En el primer trimestre de 2025 fueron 23.724 (59 % del total).
El aumento ha sido exponencial desde 2021, cuando bajaron a 15.836, para multiplicarse casi por tres un año más tarde (45.760) y superar las 60.500 en 2023. El año pasado se resolvieron 33.004 peticiones, y 99 % fueron favorables.
Un 87 % de asalariados
Según los últimos datos conocidos de noviembre de 2025, 214.904 venezolanos contaban con permiso de trabajo en España, de los que el 48 % eran mujeres, y un 87 % estaba empleado por cuenta ajena.
Son la segunda nacionalidad latinoamericana, tras la colombiana, con más afiliados a la Seguridad Social.
La mitad tenían menos de 35 años y el 42 % estaba entre esa edad y los 54.
Código Venezuela, una fundación de apoyo a la integración sociolaboral, asegura que viven en España más de 5.000 médicos, más de 7.000 ingenieros, cientos de veterinarios y odontólogos venezolanos, pero aproximadamente un 40 % de la comunidad trabaja en sectores como la hostelería y el comercio.
Y también en servicios como atención al cliente, cuidado de personas dependientes, limpieza, construcción, agricultura y empleo doméstico. EFE






