Análisis de Alberto García Marrder, desde Madrid
Para Proceso Digital, La Tribuna y El País de Honduras

España, un país progresista y vibrante, está pasando por años duros y se teme que pueda ser peor: una invasión musulmana. Una inestabilidad política está impulsando una derecha muy radical (VOX) a costa del hundimiento de la izquierda y de la permanencia de la derecha moderada.

A todo esto, con un errático Jefe de Gobierno, el socialista Pedro Sánchez, que no quiere dejar de gobernar ni convocar elecciones, a pesar de no tener mayoría parlamentaria.

Se cierne sobre España la posibilidad de una nueva invasión musulmana, aunque esta vez pacífica, en comparación de los ocho siglos bajo el Islam, el al-Ándalus (711-1492),

Esta posibilidad se debe al medio millón de inmigrantes indocumentados (en su mayoría marroquís) que Sánchez piensa regularizar para aumentar el censo electoral.

El  inmigrante marroquí no se adapta y obliga a su esposa a usar el vestido túnica “burka”. El país vecino, Francia, tiene un problema serio con la abrumadora presencia musulmana, especialmente de argelinos.

En España, al tiempo que se da paso al progreso, como es la alta velocidad de los trenes (AVE), se entierra a los muertos por la reciente tragedia de Adamuz, en Córdoba, por un descarrilamiento, que provocó unos 45 muertos. 

El columnista Pedro García Cuartango, del diario madrileño ABC, lo deja muy en claro: “Una sensación de hundimiento está calando en la gente tras la catástrofe de Valencia (inundaciones con 228 muertos), el apagón eléctrico de varias horas, el accidente de trenes en Adamuz, (45 muertos) el deterioro de la sanidad pública, el mal estado de las carreteras, y la falta de viviendas. ¿EN QUE MOMENTO SE JODIÓ ESTE PAÍS?”

A este catastrófico panorama que pinta el columnista, yo añadiría que Sánchez por salvar su pellejo, está haciendo concesiones a los separatistas catalanes y vascos por unos cuantos votos. Y para más vergüenza (si él la tiene), nada menos que con el partido vasco Bildu, la versión política de la organización terrorista ETA. Liberación de presos ex terroristas a cambio de votos.

Foto del coronel Antonio Tejero amenazando a los congresistas en un intento de golpe de estado el 23 de Febrero de 1981. (Foto Manuel Barriopedro..EFE).

Existe una gran expectativa por la desclasificación de los hasta ahora documentos secretos del intento de golpe de Estado del 23 de febrero de 1981, el llamado 23F de hace 45 años.

Mucho se sabe de ese intento de golpe de Estado, pero existe interés por saber cuál fue la posición del entonces rey de España, Juan Carlos I, que tras una larga espera esa noche, lo hizo fracasar. Y fue decisivo.

Como muchos españoles, viví esa noche de manera muy especial. Era entonces Redactor Jefe de Internacional de la Agencia Española de Noticias EFE y seguíamos en la redacción la transmisión en vivo por un canal especial. Hasta que llegó al hemiciclo del congreso el Teniente Antonio Tejero de la Guardia Civil al grito de “QUIETOS TODOS, AL SUELO COÑO..! “y en seguida más de 20 guardias civiles disparando al techo (siguen aún la huellas de esos disparos).

Teníamos esa noche dos formidables fotógrafos, Manuel Barriopedro y Manuel Hernández de León, cada uno en lados opuestos, Los vi cómo se agachaban e hicieron algo que no supe entonces. Y eso era Periodismo con mayúscula.  Sus fotos fueron las únicas que fueron publicadas al día siguiente… por todo el mundo. Y en portadas.

Al ver que los guardias civiles estaban decomisando los rollos de las cámaras, nuestros dos fotógrafos escondieron los suyos en sus calcetines o ropa interior. Y esperaron poder salir del congreso con la historia en sus carretes de fotos.

El primero en llegar a Espronceda 32, nuestra sede, fue Barriopedro y se fue directo, en el sótano, a revelar su rollo (en esos años se revelaban los carretes). Yo lo esperaba y vi la foto aún mojada con la foto bomba: Tejero con su pistola en la mano amenazando a los diputados.

Ante la gravedad de los hechos, subimos con Barriopedro a la tercera planta del presidente, Luis María Anson,  para enseñarle el “trofeo”. Este, tan pronto vio la foto dijo: “Transmítanla ya, a todo el mundo”. Y el resto es ya historia…portadas en toda España al día siguiente.

Y Barriopedro, nuestro Manolin, premio mundial a la mejor foto del año, la“World Press Photo” de 1981. Y lo que quedó de ese intento de golpe fue esa foto.

La desclasificación de ese pasado reciente (45 años) indica bien que ni entonces ni ahora puede haber un golpe de Estado en España. Problemas si hay, pero son los que se resuelven.  

Y en la España actual se vive un contraste, que no agobia, pero se siente hinchar el pecho a los que tenemos la dicha de vivir en ella.