San Pedro Sula – La diseñadora hondureña Karolay Castillo, reconocida por su aporte a la promoción y preservación de la cultura garífuna, falleció a los 42 años a causa de un infarto fulminante, dejando un profundo vacío en el ámbito cultural y social del país.

Castillo, cuyo nombre real era Yolani Carolina Henríquez Ramos, construyó una marca que trascendió fronteras gracias a su creatividad, identidad y compromiso con sus raíces. Su trabajo le permitió posicionarse tanto a nivel nacional como internacional, destacando en 2017 cuando fue reconocida como diseñadora sobresaliente por la revista neoyorquina My Lifestyle Magazine.

Desde temprana edad, mostró inclinación por el diseño. Solía crear accesorios de forma artesanal utilizando materiales reciclados, como latas o elementos naturales, reflejando desde entonces una visión innovadora y un fuerte vínculo con su entorno.

Nacida y criada en la colonia El Hogar, en el sector Rivera Hernández de San Pedro Sula, fue hija de padres migrantes provenientes de comunidades costeras garífunas. En este entorno desarrolló no solo su talento artístico, sino también un profundo sentido de servicio hacia su comunidad.

Paralelamente a su carrera como diseñadora, Karolay se desempeñó en el dispensario de la colonia Padre Claret, donde era ampliamente apreciada por su trato humano y cercanía con los habitantes del sector.

Quienes la conocieron durante su etapa estudiantil la recuerdan como una alumna destacada, no solo por su rendimiento académico, sino también por su carisma, belleza y vocación solidaria.

Su legado trasciende el diseño: Karolay Castillo se consolidó como una embajadora de la cultura garífuna, llevando su identidad a escenarios diversos y dejando una huella imborrable en cada espacio que ocupó.

Su fallecimiento enluta a familiares, amigos y a toda una comunidad que hoy lamenta la partida de una mujer que convirtió su talento en una plataforma de orgullo cultural.