Tegucigalpa –  La escalada de los precios internacionales del petróleo, impulsada por el conflicto bélico en Medio Oriente, reactivó en Honduras el debate sobre la conveniencia de reducir o eliminar el impuesto a los combustibles como medida de alivio para la población.

Diversas voces políticas, económicas y del sector privado han expresado posiciones encontradas.

Estos ajustes responden directamente a la volatilidad del crudo internacional, con el West Texas Intermediate (WTI) alcanzando  máximos de 114 dólares por barril y el Brent los 109 dólares, en un escenario de amenaza al estrecho de Ormuz, por donde circula cerca del 20 % del petróleo mundial.

El gobierno del presidente Nasry Asfura ha anunciado la absorción del 50 % del incremento en la gasolina regular y el diésel, y mantiene subsidios completos al gas licuado del petróleo (GLP) de uso doméstico. Sin embargo, no se ha presentado aún un plan integral de contingencia.

Mientras el debate se aviva, expertos consultados por Proceso Digital coinciden en que la dependencia total de importaciones de hidrocarburos expone al país a crisis recurrentes y urgen una transición energética y mayor eficiencia.

Es viable eliminar este impuesto

En conversación con Proceso Digital el economista y expresidente del Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE), Dante Mossi, consideró factible la eliminación total de este impuesto.

Recordó que este impuesto nació para alimentar el fondo vial para mantenimiento de carreteras en el país, pero ya no existe.

“Este aporte (impuesto) no tiene sentido, porque iba dirigido al Fondo Vial y el Fondo Vial ya no existe, entonces se debe eliminar”, expresó el economista

Mossi identificó dos caminos: intervenir directamente en el precio del combustible o permitir un ajuste inflacionario.

Insistió que este impuesto debe ser eliminado, lo que no quiere decir que el Estado dejará de percibir ingresos, ya que puede quedar gravado como un producto más.

Resta competitividad

De su lado, el economista Julio Raudales, dijo a Proceso Digital que el impuesto a los  combustibles le quita competitividad al país.

En ese sentido, señaló que este impuesto se puede eliminar de forma total ya que actualmente solo le resta competitividad al país que cada día se sumerge más en los renglones de pobreza.

El impuesto se puede eliminar de forma total y dejar a los combustibles y derivados del petróleo con un impuesto normal de ventas, expresó.

Subrayó que Honduras requiere de una reforma al sistema de recaudación fiscal y este puede ser el punto de partida para lograr ese cambio de paradigma.

Consideró que hasta cierto punto el subsidio cuando no es focalizado es una ilusión y se debe entender que es una medida temporal, por lo que sí se habla de un plan integral se debe eliminar este impuesto de forma permanente, enfatizó el también rector universitario.

Imagen creada con IA

Incremento de precios en tiempo real

De su parte, Darwin Ponce, presidente Fundación de Protección al Consumidor Artículo 19, acusó que en Honduras se está aplicando un incremento en tiempo real a los combustibles, es decir se aplica a un producto que el Gobierno aún no ha comprado.

El defensor de los consumidores ejemplificó que el gobierno compró el combustible barato hace una semana, pero aun así le aplica el incremento en tiempo real, eso no está bien.

Es cierto que hay una crisis a nivel internacional, pero eso significa que entonces hasta la siguiente compra el gobierno pagaría más caro el combustible, pero ya aplica un incremento a los consumidores, eso no está bien, insistió.

“Estos incrementos tan desmesurados no son normales, me parece que en este momento el gobierno está haciendo dinero», expresó.

Honduras sin plan ante crisis

Ante la escalada de los precios de los combustibles, el gobierno hondureño ha implementado el subsidio del 50 % del aumento a algunos derivados del petróleo.

Sin embargo, más allá de esta medida puntual, no se ha presentado un plan integral para enfrentar la crisis a causa de la escalada de precios en los combustibles, ni sus efectos en la economía.

 Desde el Gobierno se ha afirmado que el subsidio no será una medida para siempre.

En ese contexto, la designada presidencial expresó “no podemos estar subsidiando todo lo que acontece porque no vamos a pasar de carácter asistencial a ser efectivo en el ejercicio de las funciones”.

Mejía aconsejó a la ciudadanía hondureña que apueste por el transporte público para aliviar el uso de vehículos y de combustibles, el tráfico vial y proteger al medioambiente.

Impacto fiscal

La Asociación Hondureña de Distribuidores de Productos del Petróleo (Ahdippe), a través de su directora ejecutiva Sarahí Silva, presentó datos concretos sobre el impacto fiscal: el gobierno recauda diariamente 37 millones de lempiras por concepto de impuesto a los combustibles, de los cuales 22 millones se destinan a subsidios.

Silva advirtió que cualquier eliminación del impuesto “dañaría otras áreas como la salud, educación, el tema vial” y llamó a no politizar la crisis.

“Tenemos que tomar medidas internamente a nivel de empresa privada, a nivel de gobierno y también como consumidores”, insistió,

Recordó que ya existen subsidios del 50 % para gasolina regular y diésel, y del 100 % para el GLP. Con base en lo anterior abogó por una reducción consciente del consumo y por evitar que Honduras enfrente una escasez como en otros países.

Alivio que no llega a Honduras

Pese a que a nivel internacional se reporta una disminución al precio del barril de petróleo, ese alivio todavía no llega a Honduras.

El petróleo intermedio de Texas (WTI, por sus siglas en inglés) cayó el viernes 17 de marzo un 11,45 %, hasta los 83,85 dólares el barril, después de que el ministro de Exteriores iraní, Abás Araqchí, anunciara la reapertura del estrecho de Ormuz.

Al término de la sesión, los contratos de futuros del WTI para mayo, el de referencia en EE.UU., restaron 10,84 dólares respecto a la jornada anterior, cuando el precio del crudo cerró por encima de los 90 dólares el barril.

En el acumulado semanal, el WTI perdió 12,72 dólares por barril, equivalente a un 13,2 %, en una semana marcada por el alivio de las tensiones geopolíticas tras el anuncio del alto el fuego y la reapertura del estrecho.

El lunes 2 de marzo, en su primera sesión tras el inicio de la ofensiva de Estados Unidos e Israel contra Irán, el petróleo cerró en 71,23 dólares por barril, un 15,1 % menos que al cierre del viernes 17 de abril. (RO)