Tegucigalpa (Proceso Digital / Ronald Ordóñez) – En sus primeros 100 días de gobierno, el presidente Nasry Asfura ha orientado la política exterior hondureña hacia la reconstrucción de confianza internacional, un giro marcado por decisiones rápidas para restablecer vínculos con organismos multilaterales y corregir rupturas heredadas.

Sus relaciones con Washington han encabezado la agenda desde antes de tomar posesión de la presidencia del país y esa recomposición se visualiza positiva.

Otro de los pasos importantes fue el retorno de Honduras al CIADI y la normalización de relaciones con los organismos financieros internacionales.

Juan Flores, defensor de los derechos de los migrantes.

El clamor de la diáspora

En la agenda internacional del país la diáspora hondureña  es fundamental y el abandono y la desatención que se acentúo en la administración de Xiomara Castro, ahora demandan ser reparadas de forma urgente pero los migrantes aún siguen sintiendo el peso del olvido.

A cien días, el balance exterior muestra un país que intenta reinsertarse en el sistema internacional, atraer inversionistas, turismo, recuperar credibilidad financiera y navegar por un contexto global adverso. Ahora queda ver como los gestos diplomáticos pueden convertirse en resultados concretos para contribuir a la prosperidad real del país.

Enfocada en reordenar el servicio exterior permeado por activistas políticos, una burocracia desmedida y la opacidad en el servicio, la Cancillería de Honduras inició el reordenamiento integral del servicio exterior y de la red consular bajo criterios de legalidad, eficiencia y mérito, así lo ha sostenido la titular de la política exterior del país Mireya Agüero.

El líder de la comunidad migrante en Miami, Florida, Juan Flores, lamentó que la red consular todavía no afronta un proceso de transformación. Si bien se han cambiado a algunos directores consulares, todavía no se inicia un proceso de transformación de la red consular, dijo.

“La red consular está colapsada y necesita una reestructuración completa, debe ponerse al día con la tecnología, no solo se trata de cambiar a directores consulares”, tachó Flores.

Los migrantes hondureños son una pieza fundamental para el gobierno de Nasry Asfura porque representan un capital económico y humano clave — por su experiencia, vínculos con Estados Unidos y sus remesas, que solo en marzo anterior sumaron 1,219.2 millones de dólares, el monto mensual más alto del trimestre reportado. Honduras recibió 870.8 millones de dólares en enero de este año; 939 millones en este febrero más lo recibido en marzo, acumula 3,029.1 millones de dólares en el primer trimestre.

En su programa, el gobierno de Nasry Asfura ha mostrado que los migrantes ocupan un lugar estratégico en su visión de país. Él se ha referido a los migrantes retornados y ha anunciado un plan integral de reinserción para aprovechar su experiencia, sus ahorros y su potencial productivo en Honduras, subrayando que su aporte es esencial para dinamizar la economía nacional y fortalecer sectores como empleo, educación y salud.

En ese sentido se reconoce que las remesas —que representan más del 25 % del PIB hondureño según cifras oficiales, son un pilar económico, pero también que los retornados pueden ser protagonistas del cambio y del desarrollo si Honduras les ofrece facilidades y dignidad para recomenzar sus vidas.

Tras reunirse con el presidente Donald Trump, Asfura afirmó que “no dejará desamparados a los migrantes” y que su gobierno trabajará tanto en la defensa de sus derechos —incluida la revisión del TPS en apoyo legal en los espacios posibles — pero también habló de crear oportunidades internas para evitar la pérdida de talento humano.

Para su administración, la agenda bilateral con Washington, contempla desde comercio e inversión hasta cooperación en seguridad y migración ordenada.

Para el presidente de la Fundación 15 de septiembre, quien afronta cada día los problemas de la comunidad hondureña no solo en la Florida, sino mucho más allá en otros estados de la Unión Americana, la mayor dificultad en la red consular es la falta de comunicación.

En ese orden, criticó que durante la campaña se prometieron muchas cosas y ahora que los políticos llegaron al poder limitaron las comunicaciones.

Actualmente no hay ninguna vía de comunicación de parte de las autoridades con la comunidad migrantes, expuso.

Graco Pérez, experto en derecho internacional.

Es importante medir el desempeño del personal consular: Graco Pérez

Para el experto en derecho internacional, Graco Pérez, los primeros 100 días de gobierno en la diplomacia hondureños los temas migratorios han quedado al margen de la agenda.

Si bien la Cancillería se ha dedicado a hacer algunos nombramientos en algunas embajadas todavía no hay una restructuración en su sistema consular, coincidió.

 “Se ha hecho poco, todavía hay muchos consulados que requieren que se mida el desempeño de su personal”, expuso.

A su criterio lo más urgente en materia de diplomacia es profesionalizar la red consular para atender a los hondureños en el exterior con las condiciones y la dignidad que merecen, cerró.

La canciller Mireya Agüero.

Reordenamiento y profesionalización

La canciller Mireya Agüero, ha informado que inició un reordenamiento integral del servicio exterior y de la red consular, bajo criterios de legalidad, eficiencia y mérito. En su etapa inicial, se solicitó a embajadores, jefes de misión y funcionarios consulares poner sus cargos a disposición del presidente de la República.

La Subsecretaría de Asuntos Consulares y Migratorios concluyó una auditoría interna y un análisis costo-beneficio que evidenciaron una carga de 180 millones anuales y más de 720 millones acumulados en los cuatro años de la administración anterior- en contrataciones supernumerarias locales del gobierno anterior, sin considerar al personal permanente. En estos nombramientos incluso se encontraron onerosos contratos en favor de extranjeros.

La auditoría interna identificó que muchas de las contrataciones se hicieron sin criterios de idoneidad y con personal de distintas nacionalidades que no podía ejercer funciones oficiales. La subsecretaria Eillim Flores Irachez explicó que estos contratos representan 15 millones de lempiras mensuales, una carga insostenible para el Estado, por lo que se inició un proceso de reordenamiento para priorizar personal hondureño y depurar plazas irregulares.

La Cancillería detectó distorsiones administrativas heredadas de la administración anterior, incluyendo falta de transición, ausencia de controles y un volumen excesivo de personal contratado sin respaldo legal. La viceministra Flores Irachez señaló que el objetivo es fortalecer la eficiencia, la transparencia y el uso responsable de los recursos públicos, reorganizando el servicio exterior bajo criterios de legalidad e idoneidad. La tarea no ha sido sencilla especialmente para las familias migrantes.

También se ha evidenciado que la crisis operativa aún persiste en varios consulados, especialmente en Estados Unidos, donde los hondureños urgen de la asistencia.

Retornados y cooperación

Igualmente, en materia de atención al migrante retornado, se ejecutaron transferencias para restablecer la operatividad inmediata de los Centros de Atención al Migrante Retornado (CAMR), y se elaboró un diagnóstico nacional con un plan de reactivación y expansión territorial de las oficinas municipales orientado a la reinserción integral de la población retornada, señaló.

La Cancillería ha reposicionado la cooperación internacional bajo un criterio de alineación con prioridades nacionales y resultados tangibles, logrando en los primeros 100 días movilizar iniciativas de cooperación bilateral, triangular y multilateral que superan los 797 millones de dólares y un mil 30 millones de euros destinados a proyectos estratégicos en agua potable, seguridad alimentaria, acción humanitaria, salud, prevención de la violencia y formación de capital humano, con beneficio directo para millones de hondureños, agregó.

En el arranque de la nueva gestión, la Cancillería ha reordenado la proyección externa de Honduras alrededor de una política exterior pragmática y orientada a resultados verificables, logrando un posicionamiento activo con más de 20 países y organismos multilaterales, entre ellos Estados Unidos, Israel, Japón, Ucrania, España, Guatemala, El Salvador, Costa Rica, República  Dominicana, Nicaragua, Argentina, Colombia, Ecuador, Chile, Perú, México, Brasil, Suiza, Francia, Bélgica, Corea, Canadá e India, así como con la Unión Europea y con organismos del sistema de Naciones Unidas y cooperación internacional (ONU Mujeres, PNUD, UNFPA, FAO, IICA, UNICEF, ONUDI, OIEA, UNOPS, OACNUDH, BEI, Red de Cooperantes Nacionales), desglosó.

Adicionalmente la Cancillería ha iniciado una depuración jurídica de actos e instrumentos emitidos al margen del marco legal, se ha expuesto oficialmente.

El exvicecanciller Isaías Barahona.

Gobierno tiene el desafío de cumplir las expectativas de los hondureños

De su lado, el excanciller Isaías Barahona analizó que la administración de Nasry Asfura logró superar la transición gubernamental, pero no logra satisfacer las expectativas de la población hondureña.

“Ahora vemos que se está alineando todos los factores y esperamos ver en los próximos días un control efectivo para que la agenda se convierta en hechos reales y los objetivos fijados para el presente año se logren cumplir”, expresó el general en condición de retiro.

El también diplomático señaló que el gobierno logró superar la etapa gris de todo gobierno que es la transición y lograr detectar el estado de las finanzas.

No obstante, admitió que la administración de Asfura tiene un enorme reto que es cumplir las expectativas de los hondureños.