
Tegucigalpa – Honduras relajó completamente su discurso de amenazas ante el gobierno de Estados Unidos mientras este país gana terreno en sus objetivos como deportar a más migrantes, mantener su base aérea en Comayagua o que persista el tratado de extradición.
-Cuatro vuelos militares, adicionales a los vuelos chárter con migrantes hondureños deportados, han llegado al país bajo la nueva administración de EEUU.
-Honduras hizo varias amenazas como retirar la base militar estadounidense en Comayagua, pero ha tenido que relajar el discurso mientras Estados Unidos sí cumple en sus objetivos como deportar a más migrantes.
Así lo indicó a Proceso Digital el experto en derecho internacional, Graco Pérez, quien dijo que Honduras mostró retrocesos a sus amenazas desde la llegada de aviones militares de Estados Unidos con deportados hondureños.
Hasta ahora, se renovó el convenio anual para que permanezca la base militar de Estados Unidos en Comayagua y se mantiene el tratado de extradición, detalló el letrado.
Sin embargo, Estados Unidos sigue avanzando en sus objetivos al deportar a venezolanos a Honduras y que estos sean llevados a sus países en aviones de Venezuela, agregó.
“Honduras doblegó sus brazos y no hay opción ya que Estados Unidos es la primera potencia del mundo en todos los ámbitos y es que nosotros como país necesitamos a Estados Unidos como aliados y socios, ellos tienen todo un abanico de posibilidades para presionarnos y alcanzar sus intereses”, acotó.
El problema es no saber negociar
De acuerdo al experto, el gran problema no es que Honduras relajó su discurso, sino que no sabe negociar.
“El problema de Honduras es no saber negociar y dentro de los objetivos de Estados Unidos, Honduras poder alcanzar los propios”, enfatizó.
Ambos países se pueden ver beneficiados con objetivos en común como la lucha contra el narcotráfico y la corrupción.
Sin embargo, queda claro que los objetivos de EEUU son de una súper potencia, mientras que los de Honduras son de un país que quiere desarrollarse.
“Problemas con Estados Unidos se desvanecieron”
De su parte, el Gobierno de Honduras, a través del vicecanciller para Asuntos Consulares y Migratorios, Antonio García, defendió que los “problemas con Estados Unidos se desvanecieron”.
Resaltó que la actual embajadora de Estados Unidos en Honduras, Laura Dogu ha manifestado que hay muy buenas relaciones con Honduras y hay un clima de buenas relaciones.
“Honduras es un país que ha sabido llevar bien la relación con Estados Unidos, no hemos sido atacados por ellos como otros países”, apuntó.
Señaló que actualmente hay varios programas de colaboración bilateral que están en revisión, pero en la mayoría no ha cambiado nada.
Entre tanto, EEUU avanza en sus objetivos
El Gobierno de Honduras a través de la Secretaría de Estado en los Despachos de Relaciones Exteriores y Cooperación Internacional y la Secretaría de Defensa de la República colaborará con el Gobierno de Estados Unidos en la deportación de migrantes venezolanos, informó la dependencia estatal la semana anterior.
Lo anterior coloca a Honduras como un país aliado en la deportación de migrantes venezolanos, uno de los principales objetivos del nuevo gobierno estadounidense.
Al menos cuatro vuelos militares con migrantes hondureños han llegado al país, con lo que también se denota una mayor cantidad de deportaciones ya que al mismo tiempo continúan llegando los vuelos chárter tradicionales con hondureños deportados.
El convenio para la permanencia de la base militar estadounidense en la base aérea «Coronel José Enrique Soto Cano» en Comayagua fue ratificado por un año más.
Todo lo anterior permite al gobierno de Donald Trump avanzar en sus objetivos, pero Honduras obtiene poco o nada en este proceso, según los analistas.
EEUU cumple otro objetivo
Las autoridades migratorias estadounidenses reportaron una reducción de un 85 % de los cruces en la frontera sur con México durante los primeros 11 días del segundo Gobierno de Donald Trump, que asumió el pasado 20 de enero, frente al mismo periodo de 2024.
Sin detallar el número de cruces, la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP, en inglés) aseguró, en un comunicado, que durante enero hubo «una significativa disminución en los intentos de ingreso ilegal al país, tras la implementación de nuevas medidas ejecutivas» a cargo del mandatario republicano.
Desde que en junio de 2024 el expresidente Joe Biden (2021-2025) decretó mayores restricciones al asilo, los cruces fronterizos se estaban disminuyendo.
Entre el 21 y el 31 de enero pasado, las detenciones realizadas por la Patrulla Fronteriza a lo largo de la frontera suroeste cayeron en un 85% en comparación con el mismo lapso del año anterior, detalló la CBP en dicho reporte.