Isabel Albaladejo, representante de la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos en Honduras (OACNUDH)

Tegucigalpa – Isabel Albaladejo, representante de la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos en Honduras (OACNUDH) dijo que con la elección de los nuevos magistrados de la Corte Suprema de Justicia (CSJ) el país centroamericano tiene la oportunidad de fortalecer el Estado de Derecho.

Albaladejo participó en un foro denominado «Hacia una Honduras Justa y Transparente», en San Pedro Sula (SPS) donde abogó por para que la ciudadanía y agentes de sociedad civil, ejercer una oportuna veeduría en cuanto a la selección y elección de los nuevos magistrados del Poder Judicial porque “es una responsabilidad social de todos”.

 En su exposición recordó que la administración de justicia, se encuentra entre las principales funciones y pilares de un Estado social de derecho, donde su funcionamiento y contribución es vital para mantener la paz en las sociedades, por lo que cree necesaria la construcción de un sistema de justicia accesible a la ciudadanía pero que goce de absoluta independencia.  

Y es que a juicio de la representante de la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los DDHH, la consolidación  de la democracia en la nación centroamericana, depende mucho de cambios sociales, pero que estos sean profundos y en el marco del respeto a los derechos humanos y garantía constitucionales.

En tal sentido, sostuvo que un sistema de justicia independiente y apegado a la normativa, se constituye como la columna vertebral del Estado de Derecho y en la medida que cumpla su papel respecto a las demandas y el acceso a la justicia, especialmente a aquellos que nunca la han tenido “representa hoy en día un principal desafío para el Estado”, dijo.

Asimismo instó al Parlamento hondureño y a los organismos que integran la Junta Nominadora de magistrados de la CSJ, para que promuevan un selección que goce de criterios en méritos, capacidad, idoneidad e integridad, sin tener que defender intereses o buscar privilegios de cualquier índole política o gremial.

Finalizó diciendo que con la elección del nuevo Poder Judicial, Honduras tiene enfrente la oportunidad para  fortalecer su Estado de derecho “confiamos en que este proyecto de ley será una prueba robusta de oportunidad para transitar de un Estado formal de derecho a uno real, constatable y medible”, concluyó.