
Tegucigalpa – La Iglesia Católica de Honduras reprochó hoy las angustias y preocupaciones del mundo y pidió confiar plenamente en Jesús ya que es él el camino, la verdad y la vida.
El arzobispo de Tegucigalpa, José Vicente Nácher reflexionó que muchas veces vivimos con angustias y preocupaciones, incluso de lo que podría ocurrir.
En ese orden, exhortó a confiar de una manera plena en Jesús, quien es el camino, la verdad y la vida.
Nuestro futuro es incierto y amenazante, pero el de Dios es seguro y acogedor, agregó.
Tener fe es adherirse a un futuro, al de Dios. Jesús se adelantó a prepararnos un lugar divino.
“Nosotros tenemos un lugar en el corazón del padre, ¿pero tiene nuestro corazón un lugar para Dios?”, razonó el arzobispo de Tegucigalpa.
Explicó que Jesús es el camino para no perdernos, la verdad para no equivocarnos y la vida para nunca morir.
Finalmente, instó a colocar toda nuestra confianza en Jesús para que Dios continúe su obra en nosotros.
A continuación Departamento 19 reproduce la lectura del día tomada del santo evangelio según san Juan
Juan 14, 1-12
En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: «No pierdan la paz. Si creen en Dios, crean también en mí. En la casa de mi Padre hay muchas habitaciones. Si no fuera así, yo se lo habría dicho a ustedes, porque ahora voy a prepararles un lugar. Cuando me haya ido y les haya preparado un lugar, volveré y los llevaré conmigo, para que donde yo esté, estén también ustedes. Y ya saben el camino para llegar al lugar a donde voy».
Entonces Tomás le dijo: «Señor, no sabemos a dónde vas, ¿cómo podemos saber el camino?» Jesús le respondió: «Yo soy el camino, la verdad y la vida. Nadie va al Padre si no es por mí. Si ustedes me conocen a mí, conocen también a mi Padre. Ya desde ahora lo conocen y lo han visto».
Le dijo Felipe: «Señor, muéstranos al Padre y eso nos basta». Jesús le replicó: «Felipe, tanto tiempo hace que estoy con ustedes, ¿y todavía no me conoces? Quien me ve a mí, ve al Padre. ¿Entonces por qué dices: ‘Muéstranos al Padre’? ¿O no crees que yo estoy en el Padre y que el Padre está en mí? Las palabras que yo les digo, no las digo por mi propia cuenta. Es el Padre, que permanece en mí, quien hace las obras. Créanme: yo estoy en el Padre y el Padre está en mí. Si no me dan fe a mí, créanlo por las obras. Yo les aseguro: el que crea en mí, hará las obras que hago yo y las hará aún mayores, porque yo me voy al Padre».






