Tegucigalpa (Proceso Digital /Alejandro García) – En pleno corazón del centro histórico, la Galería Nacional de Arte se ha convertido en un lugar donde Honduras reconoce y celebra su propia identidad. Desde hace casi tres décadas, este espacio ha asumido la tarea de custodiar y compartir el patrimonio artístico del país, reuniendo obras que van desde las primeras expresiones ancestrales hasta la creación contemporánea. Más que un museo, es un punto de encuentro entre generaciones, un refugio donde la historia, el talento y la sensibilidad hondureña encuentran un lugar para ser vistos, valorados y contados.

– La colección de obras de la Galería Nacional de Arte son obras de pintura y esculturas.

– La Galería Nacional de Arte tiene una colección de 350 obras, entre ellos, todo tipo estilo de pintura.

Ubicada en el corazón del casco histórico de Tegucigalpa, frente al Museo de Identidad Nacional (MIN) y al final del Paseo Liquidámbar, la Galería forma parte de un corredor cultural que ha sabido renovarse y mantenerse vigente. Ambos edificios, referentes del acervo nacional, dialogan entre sí y ofrecen a los visitantes un recorrido que combina historia, arte y memoria colectiva.

La Galería resguarda obras de los principales artistas hondureños y extranjeros que han marcado la producción visual del país. En sus salas se evidencia una verdad que suele repetirse en el imaginario colectivo: un país sin arte es un país sin alma. Y aunque la difusión cultural no siempre alcanza la visibilidad que merece, este espacio demuestra que el talento, la creatividad y la historia están presentes y accesibles para quien quiera encontrarlos.

El edificio que hoy alberga la Galería Nacional de Arte es, por sí mismo, parte del patrimonio hondureño. Construido a finales del siglo XIX para ser la primera Escuela de Medicina del país, más tarde funcionó como sede del antiguo Correo Nacional. Tras sobrevivir a etapas de abandono, fue restaurado para recuperar su arquitectura republicana y su valor histórico. Hoy, este inmueble emblemático vuelve a tener vida como casa del arte hondureño, conectando pasado y presente en pleno centro histórico.

Cada sala de la Galería ofrece una experiencia distinta y revela la riqueza cultural del país. Con el paso de los años, el museo ha logrado trascender generaciones y continúa ampliando su colección mediante la adquisición de nuevas obras de artistas reconocidos. Su presencia fortalece el circuito cultural del centro de Tegucigalpa, junto a la Catedral San Miguel Arcángel, el MIN y la Iglesia Los Dolores.

Actualidad

El museo en Tegucigalpa cuenta actualmente con tres salas permanentes denominado «Tres Salas Tres Generaciones» que consiste en confrontar tres propuestas de tres artistas diferentes para que el público pueda ver la evolución y los diferentes puntos de vistas de cada generación.,

Estas salas abarcan desde escultura y retrato hasta numismática, disciplina dedicada al estudio y colección de monedas, billetes y medallas. Cada fin de semana, la Galería ofrece exposiciones individuales y colectivas de artistas hondureños y extranjeros, lo que la convierte en un punto de encuentro para creadores y público.

El recinto también alberga el Jardín Escultórico Mi País, un espacio al aire libre que exhibe 31 obras con técnica de talla directa de mármol de Perú, México y Guatemala; piedra fosilizada de República Dominicana y piedra caliza de Honduras.

Además, la Galería mantiene una agenda educativa activa, con visitas guiadas para centros escolares y universidades, así como talleres de cerámica, pintura y escultura.

A lo largo de su historia, el museo ha presentado exhibiciones de arte rupestre, escultura prehispánica en piedra, cerámica precolombina, pintura colonial y arte religioso en plata, ampliando así la comprensión del patrimonio hondureño.

Sus salones exhiben obras de hondureños y varios proyectos educativos dedicados a niños y jóvenes artistas que se trabajan entre cuatro a cinco meses para concretizar las exhibiciones al público. La Colección Permanente es una recopilación de obras adquiridas que se muestra una vez al año y el resto del tiempo se dedica a la conservación para cumplir con el objetivo de preservación del patrimonio artístico para el disfrute de la presente y futuras generaciones.

En otro apartado se encuentran cerámicas precolombinas, muestras de objetos utilitarios provenientes de diversos sitios arqueológicos del país. Dos salones más conservan pintura colonial: exhiben obras religiosas creadas por artistas locales y guatemaltecos durante el periodo colonial, destinadas originalmente a iglesias y conventos.

Otro apartado de la galería Nacional de Arte es guardiana del arte religioso en plata: presenta piezas litúrgicas utilizadas por la Iglesia católica desde la época colonial.

Historia

La Galería Nacional de Arte fue inaugurada el 31 de julio de 1994 en el antiguo Convento La Merced, gracias al impulso de instituciones y personas comprometidas con la promoción del arte hondureño. Desde entonces, es administrada por la Fundación Pro Arte y Cultura (Fundarte), encargada de resguardar el patrimonio artístico nacional y fortalecer la identidad y ciudadanía a través de la revalorización del arte.

En 2014, la Galería trasladó temporalmente su sede a la ciudad de San Pedro Sula tras ser desalojado del antiguo Convento La Merced. Sin embargo, en 2016 regresó a Tegucigalpa, esta vez al edificio del antiguo Correo Nacional, donde permanece desde entonces. Con más de once años en su ubicación actual, la institución continúa expandiendo su alcance y ya cuenta con una sede en San Pedro Sula, que actualmente sirve como centro de preservación de las 350 obras de su colección permanente, ampliando su presencia en las dos principales ciudades del país.

Visitar la Galería Nacional de Arte en el centro histórico de la capital hondureña, es conectar con la historia y la belleza del arte en diversas manifestaciones. Es para los capitalinos y visitantes un espacio para disfrutar, recrear y contemplar la belleza del pasado y del presente a través de lienzos, formas y objetos de gran valor en el tiempo.

Aspiraciones y necesidades

El director de la Galería Nacional de Arte, José Jorge Salgado, manifestó a Proceso Digital que una de las aspiraciones es mudarse del edificio que comparte con el Correo Nacional y tener su propia sede en Tegucigalpa.

El director de la Galería Nacional de Arte, José Jorge Salgado.

Señaló que el espacio que tiene actualmente es pequeño para exhibir las 350 obras de pintura y escultura que hay en la colección ya que requiere un mínimo de 16 salas, pero que en la actualidad solo cuenta con tres.

«Las galerías nacionales son los pilares de las nacionales… todavía no tenemos una respuesta al respecto, pero nos han recibido en dos reuniones, pero tenemos la esperanza a esta necesidad de un espacio digno y acondicionado», expresó Salgado.

Asimismo, anheló que el gobierno de Nasry Asfura le asigne presupuesto para habilitar la sede de la Galería Nacional de Arte en San Pedro Sula para pagar a los técnicos y exhibir las obras. (PD/ag)