Las leyes antimigrantes se volverán contra los republicanos, alerta demócrata latino

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El veterano político hispano Kevin De León. EFE/TANNEN MAURY/Archivo

Los Ángeles – El veterano político hispano Kevin De León asegura que las políticas racistas que usan a los indocumentados como chivo expiatorio «tienen un costo negativo a largo plazo», como le pasó a los republicanos que apoyaron la ley antiinmigrante 187 que los llevó a perder su mayoría en California.

En entrevista con Efe, el que fuera primer latino en presidir el Senado de California advierte que la transformación que vivió en el Estado Dorado tras la Proposición 187 se podría repetir en otros estados de EE.UU. en las elecciones presidenciales del 2020.

«La 187 es una lección para el resto del país, para Arizona, Florida, Texas», alerta. «En California, los republicanos dominaban en aquel entonces y ahora somos un estado muy, muy, azul».

La medida, apoyada por el 59 % de los votantes hace 25 años, el 8 de noviembre de 1994, abogaba por la deportación de indocumentados y les prohibía el acceso a la salud y la educación pública en California.

La aprobación de la propuesta, que nunca entró en efecto tras una larga batalla judicial, terminó afectando al Partido Republicano que apoyó la iniciativa liderada por el entonces gobernador, el conservador Pete Wilson, que buscaba su reelección.

«El declive de los políticos republicanos en posiciones muy poderosas en California se debe a la 187, a corto plazo era una victoria fácil, Wilson logró reelegirse, pero a largo plazo salieron perdiendo», insiste.

De León, de raíces centroamericanas, enfatiza que la 187 estaba dirigida a golpear especialmente a la comunidad latina.

«Quisieron echarnos la culpa de los grandes problemas de California, igual de lo que pasa con Trump ahora al usarnos como chivos expiatorios», apunta.

El presidente de EE.UU. basó buena parte de su campaña electoral para las elecciones de 2016 en ataques a la comunidad indocumentada y desde que llegó a la Casa Blanca ha aprobado numerosas medidas para reducir drásticamente la llegada de migrantes al país.

Irónicamente, 25 años después los hispanos han logrado grandes avances en California, asegura.

«Somos un estado con el mayor número de latinos en escaños políticos poderosos en la quinta potencia económica del mundo», explica.

El mismo De León encarna la transformación que vivió el estado en estos 25 años, el demócrata fue el primer latino elegido como presidente del Senado estatal en sus 133 años de historia.

«En California se sembraron las semillas de odio contra los hispanos y de la división, pero al final de cuentas se cosechó poder político para los latinos», reflexiona.

De León, quien nació en Los Ángeles, pero creció en un barrio humilde de San Diego mientras su madre guatemalteca limpiaba casas en las mansiones de vecindarios adinerados, ha sido una de las caras más visibles en la defensa de los migrantes y los indocumentados.

En 2017, a pocos meses de que el presidente Donald Trump asumiera la presidencia, el demócrata se empecinó en que el Estado Dorado se convirtiera en santuario de inmigrantes y encabezó la aprobación de la ley SB 54, que limita la colaboración de la policía con los agentes de inmigración federales.

«Teníamos que hacerlo, la experiencia de la 187 nos enseñó a defendernos», insiste.

Pero la transformación del estado del símbolo de los republicanos, el expresidente Ronald Reagan (1981-1989), se logró gracias al gran número de latinos que se convirtieron en ciudadanos tras la aprobación de la 187 y que luego dieron un voto de castigo a quienes apoyaron las políticas antiinmigrantes.

Esta visión ha llevado a California a ser el mayor opositor del Gobierno del presidente Donald Trump, y en los últimos tres años el Estado Dorado ha demandado 63 veces a la Administración federal.

Llegar a este nivel de oposición también es una lección de la 187, en opinión del hispano.

«El rostro del Partido Demócrata en California es muy diferente ahora. En estos días somos más cercanos a nuestra comunidad trabajadora y latina», sostiene.

Evidencia de esto son la aprobación de las licencias de conducir para indocumentados, el cuidado médico para cientos de miles de menores y jóvenes sin estatus legal, pero lo más importante, según el político, es que California es el hogar de más de dos millones de personas sin estatus migratorio legal.

«Somos el hogar del mayor número de migrantes mexicanos, centroamericanos y de indocumentados y eso muestra que valoramos nuestra inclusión y diversidad», reitera.

De la Proposición 187 sólo queda la experiencia ganada porque los registros de su aprobación y las regulaciones desaparecieron de los códigos de California en 2015.

«No queda ni una sola huella de mi iniciativa favorita», dice con ironía.

«Tenemos que trabajar por una sociedad más justa, y tal vez en el futuro podemos ver que las leyes antiinmigrantes y racistas desaparezcan de los registros federales de Estados Unidos», sentencia.

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