
Nueva York – El alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, ordenó este martes una revisión de los refugios de inmigrantes de la ciudad después de críticas por las condiciones de los centros, que fueron modificadas tras un decreto de estado de emergencia de su predecesor, Eric Adams, firmado en 2022 para gestionar la llegada masiva de migrantes.

Mamdani firmó una orden ejecutiva para instruir al Departamento Jurídico y al de Servicios Sociales de la ciudad a que desarrollen, en un plazo de 45 días, un plan que cumpla con la ley de refugios de la ciudad.

La iniciativa acaba con “una suspensión de una amplia gama de códigos de salud y seguridad, códigos de construcción y reglas de uso de suelo que la ciudad utilizó para abrir nuevos refugios”.
El objetivo es que estos centros de acogida cumplan con la norma local, que exige, entre otras cosas, instalaciones de cocina en los albergues destinados a familias y que se cumplan con las ratios en los refugios para adultos.
Este plan supone un primer paso para revertir el marco de emergencia establecido por Adams cuando miles de solicitantes de asilo enviados en buses de la frontera sur empezaron a llegar a la Gran Manzana .
El entonces alcalde creó los bautizados como Centros de Respuesta y Alivio de Emergencia Humanitaria para alojarlos rápidamente y albergó a otros en hoteles.
Al decretar esta emergencia, el Ayuntamiento de la ciudad pudo saltarse algunas reglas de capacidad y ciertos requisitos para estos refugios, delimitados por ley local.
Varias organizaciones, como Legal Aid Society, que denunciaron, entre otros, problemas de hacinamiento en estos centros, ha señalado esta orden como “un paso alentador en la dirección correcta”.
“Esperamos con interés trabajar con la nueva administración para poner fin de manera responsable al plan de crisis de emergencia de la ciudad para los recién llegados, garantizar que todas las personas que carecen de un lugar donde dormir por la noche tengan acceso a un refugio de emergencia seguro, digno y accesible”, aseguró la organización en un comunicado.
La llegada de solicitantes de asilo a la ciudad se ha visto bastante reducida en los últimos meses aunque miles de personas aún viven en refugios y en hoteles reconvertidos en centros de acogida.






