Marruecos organiza retorno de emigrantes devueltos o que no pudieron entrar

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Autoridades marroquíes refuerzan este jueves la vigilancia en la carretera entre Fnidq (Castillejos), en un punto ubicado en Marruecos a dos kilómetros del lado marroquí del paso fronterizo de Tarajal, que conecta Marruecos con Ceuta (España). EFE/ Mohamed Siali

Castillejos (Marruecos) – Las autoridades marroquíes están fletando autobuses gratis para que los emigrantes devueltos desde Ceuta o aquellos que no lograron acceder los pasados días a la ciudad puedan regresar a sus domicilios, mientras que la calma es la tónica dominante en la localidad norteña marroquí de Castillejos tras la crisis migratoria de los pasados días.

El movimiento de retorno comenzó ayer, miércoles, y tiene dos modalidades: viajes en autobuses urbanos para quienes van a las poblaciones vecinas de la región (Tánger, Tetuán o Rincón) y viajes en autocares mejor equipados para quienes cubren distancias más largas, como Fez o Casablanca, distantes a varias horas, según informaron a Efe fuentes en el terreno.

En principio, tienen prioridad aquellos que declaran no tener dinero ni siquiera para pagar ese viaje de vuelta, precisaron las fuentes.

El mensaje está siendo comunicado a los grupos de jóvenes desocupados que deambulan por Castillejos con la esperanza de poder intentar una nueva entrada a Ceuta, algo improbable dado que en las últimas horas puede observarse una voluntad muy clara de prohibir cualquier acercamiento hacia la frontera.

Desde ayer se veía un movimiento completamente diferente a los pasados días: personas que van saliendo de Ceuta en dirección contraria tras perder la esperanza de poder pasar a Europa.

La situación hoy en Castillejos es de absoluta tranquilidad tras unos incidentes nocturnos y reyertas entre las fuerzas antidisturbios marroquíes y los emigrantes que lanzaron piedras y quemaron neumáticos, además de una moto que sospecharon pertenecía a un funcionario de las autoridades locales.

A pocos kilómetros del acceso a la carretera principal hacia Tarajal, donde se produjeron anoche enfrentamientos entre los efectivos marroquíes y los emigrantes -mayoritariamente menores- y donde se agolparon enormes masas de emigrantes los pasados días, la situación es de calma, no hay casi nadie circulando por la zona y es visible un importante despliegue de seguridad.

En este perímetro solo se veía a personal de limpieza urbana arreglando el césped y limpiando la palmera de la rotonda que da la carretera principal de Tarajal, recogiendo botellas, bolsas y cascotes que quedaban de los disturbios de ayer, tras haber hecho desaparecer los escombros y neumáticos quemados la pasada noche.

Mientras, hay una movilización visible de las fuerzas del orden que alejan a todos los sospechosos de ser candidatos a la emigración, poniendo fin así a una inédita crisis migratoria nunca vista entre los dos países.

Amnistía Internacional (AI) emitió anoche un comunicado en el que acusa a Marruecos de «jugar con la vida de las personas» y le «pide dejar de usar a las personas, a sus propios ciudadanos, como peones de un juego político», refiriéndose a la tensión diplomática entre Rabat y Madrid a raíz de la hospitalización en España desde el pasado mes de abril del secretario general del Frente Polisario, Brahim Ghali.

La tensión diplomática entre los dos países vecinos se ha agudizado con la última crisis migratoria de Ceuta.

La ministra española de Defensa, Margarita Robles, dijo hoy en una entrevista con Radio Nacional que Marruecos tiene que tener «muy claro» que España «no va a aceptar chantajes», y que la integridad territorial «no es negociable, ni está en juego», y que van a poner todos los medios para vigilar las fronteras y velar por el cumplimiento del derecho internacional.

Y por su parte, la ministra de Hacienda y portavoz del Gobierno, María Jesús Montero, aseguró hoy que la tensión en Ceuta ha ido disminuyendo y se espera volver a la normalidad en el menor plazo de tiempo posible, mientras continúa el diálogo a nivel de alta diplomacia con Marruecos.

Montero señaló que la mediación del rey Felipe VI es una cuestión que forma parte de las conversaciones que se están manteniendo para normalizar la crisis migratoria que, para que funcionen, «se tienen que quedar en el nivel de alta diplomacia».

En cuanto a la parte marroquí, ninguna fuente oficial se ha pronunciado en los pasados cuatro días sobre esta crisis, ni tampoco la agencia oficial de noticias marroquí MAP ha dado la menor cobertura a la avalancha migratoria.