
San Pedro Sula – En medio de una evaluación crítica sobre la situación nacional, el director ejecutivo de la Asociación para una Sociedad más Justa (ASJ), Carlos Hernández, cuestionó con dureza a los funcionarios públicos que han convertido su gestión en una vitrina de redes sociales, descuidando la atención de los problemas estructurales del país.
Hernández reconoció avances en materia de acceso a la información respecto a administraciones anteriores, pero advirtió que persisten desafíos graves que requieren respuestas urgentes y concretas. Entre ellos, destacó la crisis educativa, con más de 1.2 millones de niños y jóvenes fuera del sistema, así como una cobertura limitada que apenas alcanza el 46 % en niveles clave. “Ni siquiera hemos logrado superar la matrícula del año pasado”, lamentó, al tiempo que señaló que el sistema educativo sigue sin responder a las necesidades reales de la población.
En ese contexto, criticó que algunos funcionarios prioricen su imagen pública sobre la gestión efectiva. “El funcionario público tiene que dejar de andar de influencer”, expresó, al cuestionar la constante exposición mediática de ciertos servidores que, según dijo, “andan con séquitos de cámaras” mientras los problemas de fondo continúan sin resolverse.
A su juicio, esta conducta no solo resulta ofensiva para la ciudadanía, sino que evidencia intereses políticos de cara a futuros procesos electorales.
El representante de la ASJ también alertó sobre la persistencia de altos niveles de impunidad en casos de violencia contra la mujer, así como la falta de articulación entre instituciones estatales. “Seguimos viendo acciones dispersas, cuando lo que se necesita es una respuesta más expedita y coordinada”, subrayó.
En materia económica, Hernández apuntó que, aunque existe un discurso oficial que habla de mejoras en la inversión, esto aún no se traduce en empleo ni en ingresos reales para la población. “La gente necesita dinero en el bolsillo”, afirmó, insistiendo en que las políticas públicas deben enfocarse en generar oportunidades concretas.
Hizo un llamado a implementar evaluaciones transparentes del desempeño de los funcionarios, basadas en indicadores claros y resultados medibles. “Si no cumplen, deben ser removidos, no porque sean malos, sino porque no están dando resultados”, sostuvo. Enfatizó que el país necesita servidores públicos comprometidos con resolver los problemas, y no figuras dedicadas a la autopromoción.







