Tegucigalpa – Aunque durante todo el 2019 se habló que los inmigrantes de nacionalidad hondureña abarrotaron los albergues de la ciudad fronteriza de Tijuana en México, son los connacionales del país azteca que han saturado los registros en los últimos meses.

-Durante 2019 fueron los ciudadanos de Honduras y Cuba quienes abarrotaron los principales albergues de México.

En ese orden, se ha suscita una nueva oleada de ciudadanos mexicanos que va en aumento desde hace unos meses y que llegan a la frontera -en especial a Tijuana- a la espera de refugiarse en suelo estadounidense de la violencia que registran estados como Guerrero y Michoacán.

“Es una tendencia que comenzó más o menos en octubre [de 2019] y que ha crecido gradualmente al paso de las semanas”, declaró el pastor Albert Rivera, administrador del albergue Ágape en Tijuana.

Por lo menos, durante la última semana de diciembre, el 60% de los migrantes en el albergue Ágape fue de familias mexicanas que llegaron a Tijuana en busca de asilo en EEUU. Se trata de poco más de 120 personas, incluidos niños, que salieron principalmente de Guerrero y Michoacán para huir de la violencia.

Antes de octubre, había familias mexicanas en Ágape, pero la mayoría eran centroamericanas, principalmente de Honduras, Guatemala y El Salvador.

Por su parte, en el refugio el pastor Gustavo Banda coordinador del albergue “La Pequeña Haití” comentó que al cierre de 2019 tuvo migrantes de Honduras, Guatemala, El Salvador, Haití, Chile, Venezuela y México.

“Pero definitivamente ahorita los mexicanos son la mayoría, comenzaron a llegar más familias mexicanas en los últimos meses”, enfatizó.

Testimonio

El mexicano Rubén López sobrevivió tras recibir siete disparos, en represalia porque se negó a colaborar con delincuentes en el sureño estado de Guerrero.

“Él tenía dos taxis, lo asaltaron en septiembre y le quitaron uno… Como ahí llevaba documentos, supieron nuestra dirección y llegaron a [la casa] a querer matarlo”, señaló a periodistas la esposa de Rubén, la señora Zeferina.

“Apenas lo curaron, nos venimos a Tijuana a pedir asilo. Mi esposo venía todavía con las heridas abiertas”, relató la madre de ocho hijos.

Cabe señalar que Mientras la familia espera en un refugio de Tijuana turno para pasar a San Diego (California) a solicitar asilo, Rubén ha podido conseguir trabajos ocasionales.

Impuesto

Una nueva modalidad de operación del crimen organizado en México es el cobro de impuesto por acciones normales como vivir en su propia casa.

Es el caso de “Consuelo” quien llegó en noviembre de 2019 a Tijuana desde el estado de Michoacán también para huir de delincuentes que “nos querían cobrar por vivir en nuestra casa”.

“Es una casa propia. Nosotros compramos el terreno y construimos a lo largo de unos años, pero ahora [los delincuentes] llegan y exigen que se les pague como si fuera una renta, o sacan a las personas de sus casas y ellos las ocupan, como sitios de seguridad”, narró “Consuelo”.

Indicó que salió de Michoacán con su hija. Por ahora, ambas buscan trabajo en Tijuana mientras aguardan turno para cruzar la frontera a EE.UU. a solicitar asilo.

Hondureño y cubanos

Durante el reciente finalizado 2019 fueron los migrantes de Honduras y de Cuba quienes abarrotaron los albergues en los estados fronterizos de México.

Las caravanas migratorias originadas en Honduras en octubre de 2018 fueron el principal detonante para que los hondureños llegaran en masa a México y abarrotarán los albergues disponibles.

Por su parte, los flujos de cubanos no mermaron y los caribeños también se presentaron como los principales migrantes en saturar los albergues para migrantes.

Aunque los registros dan cuenta de migrantes de todas las nacionalidades, son los hondureños y cubanos quienes predominaron en los refugios durante el 2019.