
Tegucigalpa – La migración continúa siendo uno de los principales fenómenos que impactan a Honduras y, aunque una parte importante de la población considera que ha disminuido durante el último año, las causas que impulsan a miles de hondureños a pensar en abandonar el país siguen siendo principalmente económicas, según los resultados del informe 15 años de voces, datos y memoria: Opinión Pública 2026, publicado por el Equipo de Reflexión, Investigación y Comunicación (ERIC) de la Compañía de Jesús, conocidos como los jesuitas de la Iglesia Católica.
El estudio indica que el 40 % de los encuestados considera que la migración ha disminuido en el último año, mientras que un 34.7 % cree que se ha mantenido igual y un 24.6 % opina que ha aumentado. Aun así, uno de cada tres hondureños (33.3 %) ha pensado en emigrar, mientras que el 66.7 % asegura que no lo ha considerado.
Entre quienes han pensado en salir del país, la falta de empleo y oportunidades para generar ingresos se mantiene como el principal motivo, con un 51.9 % de las respuestas. Le siguen la situación económica (30.9 %), la violencia e inseguridad (11.6 %), la reunificación familiar (2.5 %) y otras razones como estudios, cambio climático y causas diversas.

Por el contrario, entre quienes afirman que permanecerán en Honduras, el 40.1 % señala que debe cuidar de su familia, el 16.2 % dice tener un trabajo, el 10 % manifiesta amor por el país y un 9.3 % explica que su edad o enfermedad le impiden emigrar.
Otros mencionan la falta de recursos para viajar, la protección de sus bienes o razones personales.
El informe confirma que Estados Unidos continúa siendo el principal destino migratorio, elegido por el 71.4 % de quienes consideran emigrar. España ocupa el segundo lugar con 24 %, seguido por México (2.4 %), Canadá (1.5 %) y otros países (0.7 %), lo que refleja un crecimiento del interés por España en comparación con mediciones anteriores.

En cuanto al impacto de las políticas migratorias estadounidenses, el 17 % de los consultados afirmó que algún miembro de su familia fue deportado en los últimos seis meses, mientras que el 83 % respondió que no.
Además, el 78.3 % considera que el Gobierno de Honduras debe mantener una postura de diálogo y consenso frente a la administración estadounidense, mientras que el 13 % prefiere una posición de sumisión y obediencia y el 7.3 % apuesta por una actitud de confrontación.
El informe concluye que, pese a la percepción de una reducción en los flujos migratorios, las dificultades económicas continúan siendo el principal motor de la migración hondureña y que las remesas, junto con la relación con Estados Unidos, siguen desempeñando un papel determinante en la vida económica y social del país. IR







