La alegría ha sido indescriptible para Roberto, que este miércoles ha pisado por primera vez Estados Unidos después de aguardar durante dos años en México una respuesta a su petición de asilo. EFE/Joebeth Terriquez/Archivo

Tegucigalpa – Un porcentaje de hondureños continuará siendo deportado a la frontera norte de México tras la negativa de un juez de rescindir norma antimigratoria, lo que alimenta el limbo migratorio ya que deben esperar a ser escuchados por una petición de asilo, misma que no puede proceder hasta que ya no exista el programa denominado Título 42.

-El Título 42, le permite a Estados Unidos expulsar expeditamente migrantes indocumentados desde la frontera por razones de salud pública, la mayoría son devueltos a territorio mexicano donde permanecen a la espera que se procese su petición de asilo.

-Desde que comenzó a implementarse en marzo de 2020, Estados Unidos ha recurrido al Título 42 más de 1.8 millones de veces para expulsar a inmigrantes indocumentados a México.

El Título 42 ha afectado en gran medida a personas de México, Guatemala, Honduras y El Salvador, muchas de las cuales han estado esperando en las ciudades fronterizas mexicanas después de que el gobierno de Estados Unidos les negara el derecho a solicitar asilo.

La medida se complementa con otra normativa denominada “Permanecer en México” que obliga a los solicitantes de asilo a esperar su turno en territorio mexicano.

Los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC, en inglés) anunciaron semanas atrás el fin del Título 42 para el 23 de mayo, pero el juez de Luisiana Robert Summerhays suspendió los preparativos para rescindirlo y el viernes anuló definitivamente su levantamiento.

En ese sentido, miles de migrantes, entre ellos un porcentaje de hondureños continuarán siendo deportados o devueltos a la frontera donde permanecerán en un limbo migratorio hasta que se les permita solicitar la condición de asilo.

Video cortesía VOA

Incertidumbre entre hondureños

Valeria es una niña de padres hondureños que nació en México. A sus seis años no sabe qué es la migración ni el asilo, mucho menos qué es ser refugiado ni deportado, pero sabe qué es esperar durmiendo bajo carpas en un improvisado refugio mientras sus padres añoran llegar a Estados Unidos, recoge un reportaje de VOA noticias.

“Quiero tener ropa, mi propia mochila, quiero tener algo para comer”, manifestó a los periodistas la pequeña catracha.

Cabe señalar que la cifra de personas que intentaron cruzar de manera irregular a Estados Unidos entre octubre de 2021 y el pasado mes de febrero aumentó en un 57 por ciento en comparación al mismo periodo anterior, de acuerdo con datos de la Patrulla Fronteriza.

Lo anterior colige, que miles de migrantes como la hondureña Valeria permanecen en un limbo migratorio a la espera que desde el Congreso o la Corte se neutralice el Título 42 y poder realizar el proceso de solicitud de asilo.

“Vengo huyendo de Honduras por las pandillas (…) Ya tenemos dos años esperando (…) hasta el momento no nos han dado una verdadera respuesta”, expresó Dunia Liseth, una migrante de 24 años

Dos años de espera, exactamente lo que ha durado la pandemia, es el tiempo en que también los migrantes yacen en un limbo migratorio en el que no les queda nada más que guardar la esperanza y continuar la espera.

Honduras resentirá anulación

Aunque la anulación de la medida impuesta en el gobierno de Donald Trump, Honduras también resentirá la suspensión, manifestó a Proceso Digital, Kenia Zerón, representante de la Red de Promotores y Defensores de Derechos Humanos.

Explicó que al suspenderse la normativa automáticamente aumentará el número de hondureños deportados a territorio nacional y el país no cuenta con la logística necesaria para afrontar las deportaciones masivas.

El país entrará en dificultades al aumentar el número de deportados, al tiempo que se pueden disparar la violencia, pobreza y otros flagelos en el país, razonó la defensora de derechos humanos.

Recordó que se ha demostrado no contar con las capacidades técnicas y logísticas para afrontar la crisis migratoria en el departamento de El Paraíso y más emigrantes retornados podría desbordar el actual sistema migratorio.

 Mensaje erróneo

Por su parte, el experto en derecho internacional, Graco Pérez dijo a Proceso Digital que el final de la normativa puede mandar un mensaje erróneo y alentar la migración entre quienes ya tienen el impulso de viajar de forma irregular hacia EE.UU.

El fin de la normativa va generar una expectativa entre las personas que ya tienen planeado emigrar hacia Estados Unidos y esto los puede alentar a iniciar la ruta migratoria y esto se convierte en un problema para México, reflexionó.

El experto en derecho internacional consideró que lo anterior puede provocar nuevos flujos masivos de migración irregular, por lo que la visita de AMLO es de suma importancia para abordar esta problemática en la región.

“La migración es un indicador de país, entre más migrantes estén saliendo de nuestro país, solo significa que la situación a futuro es vista con muy bajas perspectivas”, zanjó.

Migrantes atraviesan la frontera después que autoridades estadounidenses los deportaran a México. EFE/ Esteban Biba/Archivo

Los hechos

Un juez federal de Luisiana paralizó el pasado viernes la decisión del Gobierno de Joe Biden de rescindir el Título 42, la normativa utilizada por Estados Unidos para expulsar de forma exprés a indocumentados durante la pandemia de COVID-19.

El juez Summerhays, nominado por Trump, suspendió el fin del Título 42 en respuesta a la demanda que presentaron los líderes republicanos de varios estados, como Arizona, Luisiana y Misuri, para frenar el plan de la Casa Blanca sobre esa norma.

Summerhays dio la razón a estos estados en su argumento de que el levantamiento de la normativa derivaría en un aumento en la llegada de migrantes, con un impacto en su sistema de salud.