ONU Mujeres insta a Honduras a no tolerar más muertes violentas de mujeres

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Tegucigalpa.- La sociedad hondureña «no puede seguir tolerando» más feminicidios en un país donde la impunidad que rodea estos casos sigue siendo muy alta, dijo este miércoles a Efe la coordinadora de ONU Mujeres en Honduras, Margarita Bueso.

«La sociedad no puede seguir tolerando que se asesine a sus mujeres y que se vea esto como un hecho natural», subrayó Bueso.

El problema de la violencia de género ha permanecido durante décadas en Honduras, país que registra este año la muerte violenta de 209 mujeres, según activistas y el Observatorio de la Violencia de la Universidad Nacional Autónoma.

Para Bueso, el alto índice de feminicidios es uno de los principales desafíos que tiene Honduras y que debe verse con «sumo cuidado y preocupación».

En Honduras también hay «un alto índice de impunidad» en los feminicidios, crimen que contempla la violencia de género, y «es fundamental» que los responsables sean llevados ante la Justicia, remarcó.

Según cifras del Observatorio de la Violencia, 4.216 mujeres murieron de forma violenta en el país entre 2012 y 2020, de esos casos el 61 % (2.572) son feminicidios y la mayoría sucedieron en el entorno cercano a la víctima, en el que el principal agresor es un hombre vinculado sentimentalmente con la mujer.

El 95 % de los casos de mujeres asesinadas siguen impunes en Honduras, donde 15.646 mujeres y niñas han sido víctimas de delitos sexuales, de acuerdo a datos oficiales.

NORMALIZACIÓN DE LA VIOLENCIA

La coordinadora de ONU Mujeres deploró la «normalización» de la violencia en Honduras, especialmente la que afecta a las mujeres, que representan el 52 % de los 9,5 millones de habitantes del país.

«La violencia en general está empezando a sentirse normal, como que es una situación que acontece cotidianamente en el contexto hondureño y ya no la vemos como un fenómeno que no es natural, y eso pasa con los feminicidios», señaló Bueso.

Destacó la importancia de hacer ver que la muerte de una mujer «no es un crimen pasional, sino un asesinato de mujeres por el hecho de ser mujer» y los responsables deben ser vinculados a proceso por feminicidio, delito que fue tipificado en el Código Penal en 2013.

Agregó que todos los sectores deben «hacer un trabajo de pedagogía muy fuerte para que no normalicemos esta violencia», al tiempo que enfatizó en la necesidad de cambiar patrones culturales y generar conciencia sobre los diferentes tipos de violencia para acabar con los feminicidios.

Una educación basada en el respeto a la igualdad es imprescindible para prevenir la violencia machista desde edades tempranas, aseguró Bueso, que aboga además por intensificar las medidas preventivas contra esta lacra.

MÁS ACCESO A PUESTOS DIRECTIVOS

Honduras debe promover «una labor educativa muy fuerte que debe empezar desde los centros educativos, los adolescentes y hombres, especialmente jóvenes, para entender que somos iguales y que por ser hombres no tienen por qué ejercer una fuerza físicamente mayor para hacerle daño a una mujer», explicó.

También son necesarias medidas que lleguen a los ciudadanos para tomar conciencia de lo que es la violencia de género y de cómo funciona este fenómeno, sepan reconocerlo y acudir a las instituciones, añadió.

Otro desafío que afrontan las mujeres en Honduras es la de ganar espacio en los puestos directivos del Estado y los partidos político, indicó Bueso.

«Hay muchos obstáculos para que las mujeres accedan a esos puestos (directivos)», lamentó e instó a las autoridades a impulsar políticas para empoderlas económicamente.

Las mujeres en Honduras tienen 28 % menos de oportunidad de ocupar cargos de elección popular, pues la institucionalidad y los partidos políticos exigen más a las mujeres que a los hombres, acotó la coordinadora de ONU Mujeres.