Pekín – China y el Reino Unido firmaron este jueves en Pekín una decena de acuerdos con los que Londres espera despejar el camino para sus empresas en el gigante asiático y que incluyen también un convenio de cooperación para combatir la inmigración ilegal y el crimen organizado transnacional.

La firma estuvo presidida por los primeros ministros chino, Li Qiang, y británico, Keir Starmer, quien se encuentra de visita en China para relanzar las relaciones bilaterales tras años de enfriamiento durante los sucesivos Ejecutivos conservadores en su país.

En el listado de convenios difundido por Downing Street destaca uno de cooperación en materia de inmigración ilegal y crimen organizado transnacional del que no se divulgaron detalles concretos pero que busca la colaboración entre los servicios de inteligencia de ambos países para frenar la llegada ilícita de migrantes en pequeñas embarcaciones a través del Canal de La Mancha, de las que se calcula que el 60 % emplea motores fabricados en China.

Otro de los convenios prevé la apertura de un canal bilateral para promover alianzas públicas y privadas en los sectores de salud, servicios financieros, profesionales, legales y educativo, indica la nota oficial.

De esta forma, subraya, se responde a las inquietudes de las empresas británicas respecto a «reglas más claras, mejor acceso al mercado y apoyo para aumentar sus ventas en China».

Londres y Pekín también acordaron llevar a cabo un estudio de viabilidad sobre la futura negociación un convenio bilateral en materia de servicios que establecería «reglas claras y legalmente vinculantes para las empresas británicas que operan en China».

Downing recordó que el Reino Unido es el segundo mayor exportador de servicios y que la demanda china en este sector es creciente. En este momento las firmas británicas de servicios facturan en el país asiático unos 13.000 millones de libras anuales (17.932 millones de dólares, 15.008 millones de euros).

Exportaciones, el fortalecimiento de la Comisión Económica y Comercial bilateral, cooperación deportiva, educativa y en materia de seguridad agroalimentaria fueron otros de los asuntos sobre los que se rubricaron acuerdos.

Además de estos convenios, Downing Street confirmó hoy que China aplicará la exención de visados para los británicos que visiten el país por negocios o turismo durante un máximo de 30 días, una medida aún sin fecha de entrada en vigor.

Antes de verse con el primer ministro chino y presidir la firma de acuerdos, Starmer se reunió con el presidente Xi Jinping, con quien coincidió en la voluntad de reencauzar las relaciones entre los dos países.

El paso del gobernante británico por Pekín sigue a las visitas realizadas en los últimos meses por los mandatarios de Francia, Canadá, Irlanda o España, a los que también se sumará el canciller alemán, Friedrich Merz, a finales de febrero. EFE