Periodistas, víctimas del crimen, el COVID y la crisis económica en 2020

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Tegucigalpa – La pandemia del COVID-19, que desde el 11 de marzo pasado afecta a Honduras, no ha sido obstáculo para que los criminales continúen atentando contra los comunicadores sociales en el país, y durante los 10 meses de emergencia sanitaria, al menos cuatro periodistas han sido víctimas mortales de la violencia.

– El presidente del Colegio de Periodistas, Dagoberto Rodríguez, reveló a Proceso Digital, que se ha detectado una nueva forma de intimidación contra los periodistas a través del secuestro.

– La pandemia del coronavirus también se ha ensañado contra el gremio de los comunicadores sociales en Honduras y al menos seis periodistas han sido víctimas del letal virus.

En Honduras el año cierra con cuatro trabajadores de la comunicación asesinados, otras tantas víctimas de secuestros y otras formas de intimidación, mientras el coronavirus también arrebató al menos media docena de vidas de periodistas y como secuela de la crisis económica, muchos quedaron sin empleo y otros tantos sufrieron contracción en sus ingresos.

Los crímenes contra los comunicadores sociales ya rondan un centenar desde 2001, lo que preocupa a organismos de derechos humanos con el agravante que la mayoría de los asesinatos permanecen en la impunidad.

Asesinatos en tiempos de la pandemia

Dagoberto Rodríguez, presidente del Colegio de Periodistas de Honduras.

El presidente del CPH, Dagoberto Rodríguez, en entrevista con Proceso Digital, manifestó que para el gremio sigue siendo objeto de mucha preocupación los asesinatos y los actos de violencia en contra de los periodistas y comunicadores sociales.

Durante la pandemia han sido asesinados cuatro comunicadores sociales, dos en La Ceiba, uno en Comayagua y uno en Olancho recientemente.

La Ceiba consternada por crimen contra joven periodista y su camarógrafo

Germán Vallecillo era hijo del también periodista Germán Vallecillo.

El 1 de julio de 2020, en un conocido vecindario de la ciudad de La Ceiba, Atlántida, Caribe de Honduras, fueron asesinados el periodista Germán Vallecillo hijo junto a su camarógrafo Jorge Posas, ambos laboraban en el canal local 45 TV.

Las víctimas se conducían en un vehículo turismo negro por una de las calles del barrio El Naranjal, cerca de una guardería, cuando fueron sorprendidos por sujetos desconocidos que los atacaron a disparos. Los cuerpos de las víctimas quedaron en el interior del vehículo.

Cámaras de seguridad instaladas muestran cuando dos sujetos huyen caminando de la escena luego de cometer el doble crimen.

Germán Vallecillo, de 41 años, era hijo del también periodista Germán Vallecillo, quien laboró por varios años en medios de comunicación de cobertura nacional como Televicentro.

Comayagua, escenario de un asesinato brutal

Asesinato del periodista Luis Alonso Almendares ocurrido en Comayagua.

Otro de esos asesinatos es el perpetrado por sicarios en motocicleta el pasado 28 de septiembre contra el periodista Luis Alonso Almendares ocurrido en Comayagua, zona central de Honduras.

Almendares, de 35 años, murió tras ser atacado a tiros por desconocidos cuando grababa un video en las calles de Comayagua.

La víctima, quien utilizaba las redes sociales para informar, había interpuesto al menos 10 denuncias de amenazas de muerte ante la Policía y un mecanismo gubernamental de protección de comunicadores, según informaron defensores de derechos humanos.

El reportero iba grabando un video mientras se dirigía a una tienda de comida en Comayagua, “cuando fue interceptado por dos individuos que se conducían en una motocicleta, disparándole en repetidas ocasiones», dijo la Policía en su momento.

Herido de tres balazos, el comunicador fue transportado a un hospital local primero y luego a un centro asistencial de la capital donde falleció.

En Olancho la violencia arrebata la vida a trabajadores de la comunicación

Pedro Arcángel Canelas era propietario de un medio de comunicación en Olancho.

Más recientemente, la Asociación de Comunicadores Sociales de Catacamas, Olancho, confirmó el asesinato de uno de sus agremiados identificado como Pedro Arcángel Canelas de 59 años, propietario de un medio de comunicación, quien fue ultimado en el municipio de Dulce Nombre de Culmí de ese departamento, localizado al nororiente del país, crimen que exigen no quede en la impunidad.

El periodista y dueño de Radio Bambi 97.9 FM “La Voz de Culmí”, Pedro Arcángel Canelas, fue asesinado el pasado 19 de diciembre.

El periodista fue atacado por un sujeto desconocido en motocicleta, quien se le acercó y le disparó. Aunque Pedro fue trasladado para recibir atención médica, falleció a causa del ataque.

La última alocución registrada de Canelas fue realizada el pasado 10 de diciembre, en donde el periodista abordó en su noticiero “Correo Informativo” de Radio Bambi, la facilidad con la que se ejecutan asesinatos en Catacamas, la inoperancia de las fuerzas de seguridad y sugirió la complicidad de autoridades y criminales en este contexto.

Sobre este caso, el portavoz de la Secretaría de Seguridad, comisionado Jair Meza, aseguró que se está construyendo una hipótesis en base a la evidencia y la recolección de indicios que se encuentran, así como la información del caso a fin de tener una conjetura que permita identificar a los autores y los móviles de este.

Nueva modalidad de intimidaciónhttps://platform.twitter.com/embed/index.html?dnt=true&embedId=twitter-widget-0&frame=false&hideCard=false&hideThread=false&id=1319083690425712640&lang=es&origin=https%3A%2F%2Fproceso.hn%2Fperiodistas-victimas-del-crimen-el-covid-19-y-la-crisis-economica-en-2020%2F&theme=light&widgetsVersion=ed20a2b%3A1601588405575&width=550px

El presidente del CPH también destacó que igualmente, se han multiplicado las amenazas contra los periodistas, incluso se ha detectado una nueva modalidad a través del secuestro para generar miedo entre muchos comunicadores sociales.

Refirió que eso lo denunció el CPH, así como el Comité para la Libertad de Expresión (C-Libre), y la Asociación de Prensa Hondureña (APH), justamente este mes de diciembre.

Rodríguez no detalló nominalmente a las víctimas de esta modalidad de intimidación contra comunicadores sociales, para preservar su integridad.

“El tema es que la situación sigue siendo muy preocupante, vemos muy poco interés del Estado en resolver los asesinatos de los periodistas, los casos siguen quedando en la impunidad, lo que genera ese círculo vicioso de asesinatos e impunidad y manda un mensaje equivocado en el sentido de que los que asesinan periodistas no van a tener ningún castigo”, comentó el dirigente gremial.

Rodríguez afirmó que el CPH ha planteado ante el Consejo de Protección, el retiro de esa organización hasta que no se fortalezca el sistema y se le den los suficientes fondos para atender las amenazas que enfrentan los periodistas. Igualmente, la organización que aglutina a periodistas hondureños exige que se deroguen cerca de una decena de leyes que, en Honduras, atentan contra la libertad de prensa y la libertad de expresión, mientras fomentan la opacidad.

“Particularmente nuestro planteamiento es que no vamos a regresar al sistema en tanto no se crea una unidad especial de investigación de asesinatos contra periodistas y comunicadores sociales, creo que eso contribuiría significativamente a reducir los altos índices de impunidad que existen contra los miembros de los medios de comunicación”, recalcó.

Asesinatos con saña

Hugo Maldonado, presidente del Codeh

Entrevistado por Proceso Digital sobre este tema, el presidente del Comité para la Defensa de los Derechos Humanos en Honduras (Codeh), Hugo Maldonado, manifestó que los crímenes contra los comunicadores sociales representan “una problemática muy sentida”. Recordó como en el país los medios de comunicación han jugado un papel importante de denuncia, máxime en municipios lejanos a las ciudades importantes en una práctica que se vuelve cotidiana “en los departamentos donde realmente los grupos organizados se ven golpeados”.

Indicó que los últimos crímenes contra periodistas, comunicadores sociales o dueños de medios de comunicación en Honduras han puesto a pensar al Codeh, ya que los mismos han sido perpetrados con suma violencia. A su juicio, las muertes de cuatro comunicadores ocurridas durante la pandemia son asesinatos cometidos con saña y mediante una estrategia bien diseñada.

“Nosotros no descartamos que, dentro de esto, haya secuelas del crimen organizado o secuelas de las redes del narcotráfico en el país, recordemos que Olancho últimamente es por donde se sigue implementando una política criminal de parte de las redes del tráfico de drogas que se les ha golpeado mucho”, argumentó.

Señaló que las redes del narcotráfico continúan vivas y fortaleciéndose en el país y “esto nos pone en peligro y la impunidad se acentúa”.

“Creemos que con balas no se va a acallar la verdad, enlutan a la familia hondureña, gente que de alguna u otra manera hace un trabajo en su comunidad, en su municipio, en su departamento, pero eso los ha puesto en peligro ante estas redes criminales en el país”, recalcó Maldonado.

Casos sin resolver

Ha pasado más de una década y hay muchos casos que todavía no han concluido en su investigación: Osman Reyes.

Sobre el asesinato de comunicadores sociales, el fiscal del Colegio de Periodistas de Honduras (CPH), Osman Reyes Pavón, recriminó que no puede ser que ha pasado más de una década y hay muchos casos que todavía no han concluido en su investigación.

“Las familias de nuestros compañeros fotógrafos, camarógrafos, editores, dueños de medios de comunicación, tienen derecho a saber qué pasó con sus parientes, por eso reiteramos que esta impunidad, nos vuelve más vulnerables en el ejercicio de la profesión y en la preservación de la libertad de expresión como un derecho natural de todos los hondureños”, arguyó.

Recientemente el relator especial para la libertad de expresión, Pedro Vaca Villarreal  reconoció que aún en tiempos de pandemia la libertad de expresión sigue bajo amenaza en los países del Triángulo Norte de Centroamérica donde campean las amenazas, la intimidación u obstaculización al trabajo y peor aún la muerte de comunicadores sociales.

Coronavirus también ataca al gremio

Seis comunicadores sociales en el país fueron víctimas del nuevo coronavirus.

Este año, la pandemia del COVID-19 también se ha ensañado contra los periodistas y al menos seis comunicadores sociales en el país fueron víctimas del nuevo coronavirus.

Entre las víctimas mortales figura el caso del coordinador de prensa del canal HCH, Pablo Gerardo Matamoros, fallecido el pasado 2 de julio de 2020.

Asimismo, la periodista Francis Jaqueline Bojorque, ex corresponsal de Radio América falleció el 2 de julio en su natal Choluteca.

Anteriormente, se había conocido la muerte por COVID del fotoperiodista Pedro Boquín, quien falleció en esta capital.

Otras de las víctimas del letal patógeno viral, fue el periodista Edilberto Zelaya, quien perdió la batalla contra el coronavirus el 25 de julio pasado en medio de la consternación del gremio.

Igualmente, el coronavirus cobró la vida del periodista David Romero Ellner, quien falleció en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI), del Instituto Nacional Cardiopulmonar (INCP), en esta capital, la mañana del sábado 18 de julio. Romero Ellner se contagió en prisión mientras cumplía una condena de 10 años de cárcel.

Cabe destacar que, en el marco de la pandemia, muchos periodistas confesaron públicamente haber contraído el COVID-19, pero lograron recuperarse de la enfermedad. Otros comunicadores han afrontado el COVID-19 y los han superado sin publicar su padecimiento.

La pandemia que a la par provocó una crisis económica en el país, también le pasó la factura a muchos comunicadores sociales que fueron suspendidos de sus empleos y otros fueron despedidos.