EFE/Joebeth Terriquez/Archivo

Tucson (AZ) – Joseph Hein se ha opuesto durante años a que en un sector de sus extensas tierras en Texas las autoridades levanten un muro fronterizo, pero el temor a la expropiación lo ha obligado a considerar el pedido del Gobierno de Texas, que le permite quedarse con sus tierras si es que se construye la barrera, como reveló en entrevista con EFE.

Hein confiesa sentirse entre la “espada y la pared”. Se trata de una milla (1,6 kilómetros) dentro de su extensa propiedad que se asienta en los condados de Webb y Zapata, y que colinda con Río Grande, la cual estuvo en la mira del expresidente Donald Trump (2017-2021) y ahora es objetivo del gobernador de Texas, el republicano Greg Abbott.

“Estoy en medio de dos males y creo que tendré que elegir el menor de ellos” valoró Hein, descendiente de una familia que es propietaria de estas tierras desde hace un siglo.

El ranchero ha decido entablar un dialogo con la oficina de Abbott empujado por el “gran temor” a que en 2024 el también republicano Trump sea reelegido presidente y ejecute su derecho a incautar ese sector de su propiedad.

“Me temo que el muro sea construido y que al final no obtenga la compensación económica justa y que requiero para no afectar mi rancho y mi familia”, declaró el ranchero, de 67 años.

Fotografía cedida hoy por Joseph Hein donde se muestra la entrada del Rancho Santo Niño, que ha sido propiedad de su familia por casi 100 años, estuvo en la mira del expresidente Donald Trump (2017-2021) y ahora es objetivo del gobernador de Texas, Greg Abbott, para construir el muro fronterizo, en Laredo (EE.UU). EFE/Álbum Joseph Hein /SOLO USO EDITORIAL /SOLO DISPONIBLE PARA ILUSTRAR LA NOTICIA QUE ACOMPAÑA (CRÉDITO OBLIGATORIO)

Agregó que el Río Grande es su única fuente de agua, lo que obviamente no puede permitirse perder.

A diferencia de la Administración de Donald Trump, el gobernador Abbott no quiere quedarse con las tierras de Hein, solo busca su autorización para la construcción de un tramo de muro.

Además de una bonificación económica, el gobernador de Texas ofrece una compensación extra para que el ranchero instale bombas de agua con miras a extraer agua del río.

“Claro que me gustaría seguir manteniendo mi rancho como está, sin un muro, sin ningún obstáculo, con la maravillosa vista del río, pero todo apunta a que esto ya no será posible, no importa cuánto nos opongamos”, explicó Hein.

45 MILLAS DE MURO EN TIERRAS PRIVADAS

Aseguró que sus tierras no forman parte de las rutas para el cruce de la frontera y que nunca ha sentido que su vida o la de su familia corra peligro por el incremento del flujo migratorio.

Una percepción que, sin embargo, no convence a Abbott, que desde 2021 anunció que continuaría con la construcción del muro fronterizo por medio de fondos estatales y la eventual autorización de los dueños de ranchos.

Según información de la Comisión de Edificios y Servicios de Texas (TFC, en inglés) y a la que tuvo acceso EFE, hasta la fecha se han llevado a cabo 190 evaluaciones de propiedades privadas que permitiría al estado construir unas 45 millas de muro.

De estas evaluaciones, 56 ya se han concretado o están cerca de un acuerdo con los propietarios. TFC no proporcionó información sobre los lugares donde se han alcanzado acuerdos.

Para activistas como Tricia Cortez, una de las fundadoras de la Coalición No al Muro Fronterizo en Texas, Abbott se está “aprovechando” del temor y de la necesidad de los dueños de propiedades para lograr su propósito.

Hasta la fecha, Texas ha aprobado contratos con firmas contratistas, que en conjunto ascienden a más de 850 millones de dólares, para construir 30 millas de muro, 16 de las cuales están en los condados de Webb y Zapata.

La coalición, que se fundó para luchar contra las políticas de Trump, se ha dedicado a informar a los dueños de terrenos en la frontera sobre sus derechos en caso de ser contactados por el gobierno de Abbott.

“Abbott no tiene la autoridad para confiscar tierras, ya que (ello) formó parte del acuerdo con la legislatura estatal cuando aprobaron otorgarle el dinero para el muro fronterizo. Sin embargo, actualmente hay iniciativas de ley que podrían cambiar esta situación”, explicó Cortez.

La activista indicó que aparentemente el estado está “ofreciendo grandes cantidades de dinero para que se permita la construcción”.

Hein tiene previsto ser contactado en las próximas semanas por las autoridades estatales y está dispuesto a llegar a un acuerdo solo si cumplen con las promesas que le han hecho.

Cortez teme que en los próximos meses más rancheros acepten la oferta de Abbott, sin tomar en cuenta que la construcción de un muro podría devaluar sus tierras a largo plazo.

“Esto sin duda tendría un duro efecto, especialmente para el medio ambiente de la región, ya que no se están llevando a cabo ningún tipo de estudio del impacto a la flora y fauna”, manifestó.