Tegucigalpa – De acuerdo a Daniel Discua, subsecretario de Trabajo, un 44 % de los hondureños piensa en emigrar a causa de la falta o por querer mejorar un empleo.

Explicó que muchos hondureños no cuentan con un empleo y quienes tienen uno quieren una mejor oportunidad.

Esa realidad motiva a que 4 de cada 10 hondureños piense en la idea de emigrar, acotó.

Destacó que el aparato estatal no puede cargar con la masa salarial del país, en otras palabras, el Gobierno no puede ser generador de empleo, defendió.

El Día del Trabajador en Honduras, celebrado el 1 de mayo, conmemora principalmente la histórica huelga bananera de 1954, un movimiento de 69 días donde más de 30 mil trabajadores de la costa norte exigieron derechos laborales fundamentales, sindicalización y mejores salarios.

Cada año, el 1 de mayo se realizan marchas obreras para exigir el respeto a los derechos laborales, mejores salarios, empleo digno y seguridad, reconociendo el papel crucial del trabajador en el desarrollo de Honduras.

Hoy las principales quejas fueron más de 12 horas laborales, incumplimiento del salario mínimo y la falta de libertad de sindicalización.

Aunque muchos hondureños cuentan con una fuente de empleo también piensan en emigrar a causa que esta no suple sus necesidades básicas.

El subsecretario de Trabajo aceptó que el país adolece de empleo, sin embargo, refirió que corresponde al sector privado generar las plazas laborales y no al gobierno.

Según información del Consejo Hondureño de la Empresa Privada (Cohep), en Honduras casi un millón de jóvenes de entre 12 y 30 años no estudian ni trabajan.

De acuerdo con el Censo Poblacional del Instituto Nacional de Estadísticas (INE) Honduras tendrá en 2045 la mayor cantidad de personas en edad productiva de su historia.

Lo anterior es muy delicado ya que los jóvenes sólo ven la posibilidad de lograr sus objetivos económicos fuera del país.

Los anteriores datos revelan que los hondureños siguen teniendo vivo el deseo de emigrar impulsados por la falta de empleo, una arraigada corrupción y una creciente inseguridad.