Una asociación rural se alza con el premio europeo a la solidaridad civil

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Carmen Quintanilla, presidenta nacional de AFAMMER. EFE/Mariano Cieza Moreno/Archivo

Bruselas – La Asociación de Familias y Mujeres del Medio Rural (AFAMMER) se alzó este lunes con uno de los premios a la Solidaridad Civil otorgados por el Comité económico social y europeo (CESE).

La asociación ha sido una de las 23 galardonadas en los premios organizados por el CESE que buscan destacar proyectos llevados a cabo en Estados miembros de la UE y el Reino Unido que han contribuido de manera excepcional a la lucha contra los efectos de la covid-19.

Al inicio de la pandemia, las llamadas de personal sanitario a Carmen Quintanilla, presidenta nacional de AFAMMER, originaron una cadena de solidaridad que logró cruzar de norte a sur de España.

«Me empezaron a llamar conductores de ambulancia llorando, diciéndome que estaban destrozados, que no tenían como protegerse», cuenta a Efe Quintanilla.

Fue entonces cuando decidió poner en marcha toda la maquinaria de su asociación para confeccionar mascarillas y donarlas a hospitales, residencias, taxistas, ancianos y otros colectivos particularmente expuestos.

El eco de sus acciones ha llegado más allá de las fronteras españolas. Carmen recibe el premio con una «inmensa alegría» en un año «marcado por la tristeza y el miedo, entre ese silencio atronador de todos los que nos dijeron adiós para siempre».

«Nos dedicamos a todo aquello que demandaban los que estaban en primera línea de la batalla, como las cuidadoras de mayores en los pueblos, que son las grandes olvidadas, y que salían todos los días a cuidar a sus mayores y estaban en una situación vulnerable de contagio», afirma Carmen.

El medio millón de mascarillas que lograron repartir no fue su única acción en los meses más crudos del confinamiento. Además, pusieron en marcha una red telefónica entre los vecinos para tratar de aliviar la soledad y el aislamiento de los mayores con llamadas.

FEMINISMO RURAL

La labor de AFAMMER por la sociedad civil se remonta a sus propios inicios, en 1982, cuando Carmen fundó en Ciudad Real de forma pionera la asociación con el objetivo de visibilizar el papel de las mujeres rurales.

En sus 39 años de historia la asociación sigue luchando para eliminar la desigualdad de género que persiste en el medio rural, impulsando proyectos de asistencia a víctimas de violencia de género, de integración y de formación en empleo para mujeres.

«Una mujer cuando tiene empleo, tiene libertad para poder decidir sobre sí misma, luchas contra la despoblación y asientas población», señala su presidenta.

Porque dentro de la propia brecha de género existen otras que a veces son más invisibles y que profundizan todavía más en la desigualdad, como es el caso de las mujeres del mundo rural, donde el acceso a servicios, la visibilización, las oportunidades y el grado de libertad es menor o va unos pasos por detrás que en el mundo urbano.

Ahora Carmen ve en el premio un impulso en la «lucha de las mujeres rurales por conseguir la igualdad real» y una reivindicación del «papel que las mujeres vamos a jugar en el futuro en Europa», esa Europa que para ella representa la tierra de derechos y libertades por los que llevan peleando tantos años.

PONIENDO EN VALOR LA LABOR DE LA SOCIEDAD CIVIL

El Comité Económico y Social Europeo ha querido poner en valor y premiar la actuación de la sociedad civil y organizaciones sociales durante la pandemia en todo el territorio europeo.

«La sociedad civil ha estado a la vanguardia de todas las iniciativas solidarias y, sin su ayuda sobre el terreno, los costes de esta pandemia serían mucho más elevados», ha valorado el presidente del Comité, Cillian Lohan, durante la entrega de premios.

De un total de 250 candidaturas, los premios se concedieron a las candidaturas ganadoras de veintiún países de la Unión Europea, a un proyecto transfronterizo y a una organización del Reino Unido.

Lohan ha remarcado que la gratitud del comité no es solo hacia las asociaciones premiadas, sino que se extiende a «toda la sociedad civil europea que ha demostrado, y siguen haciéndolo, solidaridad, valentía y responsabilidad cívica en estos tiempos difíciles y complicados».