Vacaciones “morazánicas”, un sortilegio entre el turismo, la economía y la pandemia

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Tegucigalpa (Proceso digital /Ronald Ordóñez) – Honduras reporta este viernes desplazamientos regulares de viajeros en el inicio de los operativos de las vacaciones de octubre llamada Semana Morazánica, espacio en el que se busca impulsar el turismo.

Honduras acumula 366 mil 702 casos positivos de la COVID-19 y 9 mil 824 decesos en medio de un creciente número de personas que se niegan a aplicarse la vacuna anticovid.

Autoridades del Instituto Hondureño del Transporte Terrestre (IHTT), consultadas por Proceso Digital dijeron que este viernes se verificaron 12 operativos de control a nivel nacional.

El portavoz del ramo Lizandro Vallecillo recordó que este viernes los trabajadores públicos aún deben cumplir con su jornada laboral, por lo que prevén cambios en los desplazamientos a partir de este sábado.

A nivel nacional la dirección de Vialidad y Transporte de la Policía Nacional contar con 330 puntos de control para evitar que los conductores conduzcan ingeridos de bebidas alcohólicas, a exceso de velocidad o con sus automotores dañados, dijo Luis osabas, vocero de la entidad.

Asimismo, autoridades sanitarias han indicado que instalarán brigadas de control y de atención en las terminales de transporte para que los viajeros que no estén vacunados puedan hacerlo.

El sector público gozará de asueto toda semana morazánica que comprende del lunes 4 al domingo 10 de octubre, una época en la que los hondureños gozan de vacaciones cada octubre, según una norma establecida en la última década.

Entre tanto, el sector privado del país dará asueto a sus colaboradores del 6 al 9 de octubre.

Tradicionalmente este periodo vacacional genera un desplazamiento interno de personas para realizar turismo. Este año se estima que se moverán 1 millón de ciudadanos, han estimado autoridades de Turismo.

Debate por toque de queda

Sectores hondureños debaten la posibilidad de anular el toque de queda que limita la circulación de 10 de la noche a cinco de la mañana. La propuesta proviene de la mesa multisectorial donde están representados representantes de sociedad civil, expertos sanitarios y el gobierno. La instancia fue creada para coadyuvar esfuerzos de cara a los efectos de la pandemia.

El sector turismo alude que el toque de queda impide el despegue del sector, tras la caída del rubro durante la pandemia.

En ese sentido, el presidente de la Cámara Nacional de Turismo de Honduras (Canaturh), Epaminondas Marinakys, adelantó que la solicitud es para que la medida sea efectiva a partir del próximo lunes, sin embargo, será el Sistema Nacional de Gestión de Riesgos (Sinager) quien ratifique la decisión.

La propuesta indica que la suspensión del toque de queda sea para quienes presenten su carné con su esquema de vacunación completa, añadió Marinkys. La Mesa Multisectorial, tuvo a bien que esta es una buena forma de incentivar a la población para que acuda a vacunarse, adicionó.

Un millón de turistas internos

La ministra de Turismo, Nicole Marderr, estimó una movilización de un millón de personas durante el feriado morazánico a nivel nacional.

“Esperamos poder llegar a tener un millón de movilizaciones a nivel nacional, mucho de esa población tiende a venirse a la zona norte”, manifestó la funcionaria.

Marderr recordó que, durante la Semana Santa, menos de un millón de personas circularon en esas fechas, debido a que no había un proceso de vacunación contra el COVID-19 avanzado.

Exhortó a los visitantes que no descuiden las medidas de bioseguridad como el uso de mascarillas y el distanciamiento físico.

Pandemia en auge

Mientras el país se alista para el largo feriado, la pandemia a causa de la COVID-19 no se aplana lo suficiente, en medio del escepticismo de miles de ciudadanos que se niegan a aplicar la vacuna anticovid.

 De acuerdo con los registros oficiales, Honduras suma hasta el 30 de septiembre un total de 366 mil 702 casos positivos de la COVID-19.

 Entre tanto, los decesos a causa de la enfermedad ascienden a 9 mil 824 desde que se declaró emergencia sanitaria en marzo de 2020.

Desde el inicio de la pandemia la curva de contagios y de fallecimientos es al alza sin encontrar una sólida meseta en medio de un creciente número de personas que se niegan a acudir a los distintos centros de vacunación establecidos por las autoridades de la Secretaría de Salud.