Tegucigalpa – Más de 170,000 infantes necesitan asistencia humanitaria en Honduras debido a la «triple crisis» causada por la COVID-19 y los efectos devastadores que dejaron las tormentas tropicales Eta e Iota, advirtió este jueves la ONG internacional Visión Mundial.

Más de 4 millones de hondureños han sido afectados por los fenómenos naturales y la crisis derivada de la pandemia, de lo que unos 380.000 necesitan ayuda humanitaria, dijo a Efe el director de Visión Mundial Honduras, Jorge Galeano.

«En nuestro país alrededor del 50 % de los 9,3 millones de personas son niños y adolescentes, por lo que 170.000 niños están requiriendo apoyo o acompañamiento, en algunos casos se ha logrado llegar con ayuda», subrayó.

 Agencias de Naciones Unidas Visión Mundial han estado dando «apoyo directo» a las personas afectadas que continúan en refugios temporales y comunidades «fuertemente golpeadas» por los efectos, primero, de Eta e Iota, dos semanas después, añadió.

Honduras sufre además desde marzo la crisis sanitaria por el coronavirus, que ha causado más de 3.000 muertos y 115.317 contagiados confirmados, según cifras oficiales.

Varios niños hondureños juegan y bañan en el sector de Omonita y La Guadalupe, en aguas estancadas a orillas de la autopista que lleva hacia La Lima y San Pedro Sula, norte del país.

TORMENTAS AGRAVAN DAÑOS POR COVID-19

Galeano ve con «mucha preocupación» una serie de condiciones que afectan directamente a la niñez, como el cierre de los centros educativos por la pandemia y el poco acceso al sistema sanitario.

El cierre de los centros educativos y el confinamiento por el coronavirus provocó que al menos un millón de los 2,9 millones de alumnos en Honduras no recibieran clases, porque no tienen un computador ni internet para llevar las clases a distancia, según cifras de organizaciones educativas.

La educación en línea se convirtió este año en la principal alternativa para seguir el curso escolar, del que en 2019 estaban fuera 1,2 millones de niños y adolescentes, cifra que llegó este año a 2,2 millones de menores, señaló Galeano.

Detalle de los pies de dos niños miembros de la familia Molina Cáceres, de la comunidad de Palermo, quienes perdieron todas sus pertenencias tras el paso de la tormenta Eta, en la ciudad de El Progreso, departamento de Yoro (Honduras).

Los altos niveles de pobreza y la desigualdad social en Honduras aumentan la brecha digital entre los estudiantes, principalmente en las áreas rurales, agregó.

Los niños, principalmente los del área rural, tampoco han tenido acceso regular a los programas de vacunación y salud, pese a que son derechos fundamentales, añadió.

La crisis derivada de la pandemia se ha «agravado más con el golpe que ha generado Eta y, posteriormente, Iota», subrayó Galeano, quien señaló la importancia de trabajar en el tema emocional con las personas afectadas.

PANDEMIA MÁS ETA E IOTA

Los fenómenos naturales han venido a «dar un golpe de gracia a lo que ya veníamos viendo con la covid-19, estamos viviendo una triple crisis, podríamos señalar más, pero tres crisis se nos han venido uno sobre la otra (…) y han generado un ambiente para la niñez y las familias bastante adverso», enfatizó.

Mujeres y menores de edad son grupos vulnerables y los que han «sufrido mucho más frente a calamidades y adversidades como las que estamos viviendo», señaló el representante de Visión Mundial.

Galeano alertó sobre «un riesgo muy grande de vulneración de los derechos de la niñez, como a la educación, a la salud, a la protección» en medio de las crisis que vive el país por la covid-19 y los fenómenos naturales.

Algunas zonas afectadas por las tormentas Eta e Iota continúan «bajo el agua», lo cual las convierte en una «zona endémica» para el dengue, la malaria y enfermedades respiratorias o gastrointestinales, así como para el contagio de covid-19, agregó.

“Lo que estamos enfrentando es algo histórico, el último impacto climático fuerte fue el huracán Mitch, en 1998, y antes el Fifí, en 1974”, aseguró el director de Visión Mundial.

EMERGENCIAS AUMENTARÁN MIGRACIÓN

La covid-19 y los fenómenos naturales van a acentuar la pobreza, el hambre y la desigualdad en Honduras y, en consecuencia, va a aumentar la migración irregular.

«No tengo la menor duda de que la migración va a aumentar, porque la historia nos ha dicho y cuando se observan las estadísticas se observa que cada vez que hemos tenido una crisis política social o un impacto ambiental, la cantidad de personas que emigran se elevan exponencialmente», enfatizó Galeano.

En su opinión, los esfuerzos de las autoridades deben apostar por «una visión compartida de país», pues las últimas crisis han fragmentado y polarizado a la sociedad, combatir la corrupción y erradicar la impunidad.

«No hay confianza en nuestras instituciones, tienen muy poca legitimidad y la gente no cree», lamentó el director de Visión Mundial, quien abogó por el apoyo internacional para reconstruir el país y salir de las crisis.