Washington habla con dos voces a Triángulo Norte de Centroamérica

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Tegucigalpa (Especial Proceso Digital) – Washington parece hablar a dos voces con el Triángulo Norte de Centroamérica y no se sabe cuál de ellas o si ambas, serán interlocutoras válidas, algo inédito en las históricas relaciones, pero que parece será la norma con la llegada de la nueva administración de Joe Biden en Estados Unidos.

– Inédito para los gobiernos centroamericanos acostumbrados a escuchar únicamente a la Casa Blanca, ahora deben atender al Capitolio.

– El vacío impulsado por congresistas es aprovechado por China y Rusia.

Por un lado, la Casa Blanca señala que trabajará con los tres gobiernos del norte centroamericano, pero con restricciones, para afrontar los problemas de migración, corrupción y combate al narcotráfico, los temas que están en la agenda de la nueva administración como prioritarios.

El Congreso de Estados Unidos

En tanto, desde el Congreso parece haberse alzado otra voz que desea definir su propia agenda para trabajar con Guatemala, El Salvador y Honduras, así como con los agentes que impulsarán la misma, obviando a los tres gobiernos del Triángulo Norte.

Y ese es el dilema que enfrentan las tres empobrecidas naciones centroamericanas, cuál es la voz imperante en Washington.

Acostumbradas a tratar directamente con la Casa Blanca, a través de sus departamentos de Estado y Defensa, los gobiernos de los tres países centroamericanos parecen desconcertados ya que por primera vez deben hacer frente a dos voces en Washington y todavía se interrogan cual es la dominante.

Mensajes y mensajeros

La Casa Blanca no ha encontrado un mensaje claro para el Triángulo Norte y también parece tener problemas en encontrar a sus mensajeros, según lo ocurrido en las últimas semanas.

Roberta Jacobson

Primero fue enviar el mensaje de que la inmigración sería tratada de forma diferente y designó a la diplomática Roberta Jacobson como delegada presidencial para la frontera sur, México y Centroamérica, a fin que coordinará el trabajo con dichos gobiernos.

Pero el mensaje de fuerza que pretendía brindar la nueva administración contrastó con las corrientes migratorias, diluidas en los últimos dos años, y que comenzaron a tomar fuerza, provocando que la frontera estadounidense-mexicana se volviera más activa.

Los servicios de inmigración estadounidense se vieron desbordados y actualmente son superados por los migrantes que no dejan de marchar a suelo norteamericano.

Harris y Giammattei ratificaron este lunes su interés de trabajar juntos para abordar los factores que generan la migración irregular

En tanto, el presidente Biden designó a la vicepresidenta Kamala Harris a cargo de la situación, con el mandato que se resolviera el asunto migratorio. Al par la embajadora Jacobson también anunciaba su retiro de la misión como “zarina de la frontera sur”

Previamente, el Departamento de Estado designó al embajador Ricardo Zúniga como enviado especial para el Triángulo Norte, con la tarea de encontrar una solución a la crisis migratoria.

Zúniga debe reportar al secretario de Estado Antony Blinken, pero también a la vicepresidenta Harris, igual coordinar sus tareas con el Consejo de Seguridad Nacional de la Casa Blanca.

Selectivos

Los países del Triángulo Norte de Centroamérica (El Salvador, Guatemala y Honduras) ya han colaborado en el pasado con EEUU.

Pero la estrategia de la Casa Blanca en el Triángulo Norte se enfrenta al problema de la comunicación con los tres gobiernos.

En la Casa Blanca y el Departamento de Estado priman nuevas reglas sobre el estilo de las relaciones.

Durante su primer viaje a la región, Zúniga se enfrentó a dificultades.

La nueva regla de Washington parece evitar los encuentros oficiales con Honduras al más alto nivel. La prensa estadounidense citó a diplomáticos del Departamento de Estado diciendo que no habrá fotos con el presidente hondureño.

Ricardo Zuniga, enviado especial para el Triángulo Norte

Pero Zúniga también encontró problemas en El Salvador, ya que durante su estadía en San Salvador no fue recibido por el presidente Nayib Bukele.

La prensa estadounidense y salvadoreña coincidieron que se trataba de una represalia de Bukele a lo que considera un desdén a su persona que viajó a Washington en enero y no fue recibido por nadie del gobierno de Biden.

La posición de Washington parece resumirse en el Triángulo Norte a que la escogencia selectiva de los interlocutores oficiales.

Solamente Guatemala y su presidente Alejandro Giammattei parecen tener las puertas abiertas. De hecho, Biden solo ha hablado por la vía telefónica con Giammattei.

Y la vicepresidente Harris anunció un viaje, sin fecha, para México y Guatemala, obviando Tegucigalpa y San Salvador.

El Capitolio reclama su espacio

Washington parece resumirse en el Triángulo Norte a que la escogencia selectiva de los interlocutores oficiales.

Pero el Washington de Biden ha encontrado en el Capitolio, la sede del poder legislativo norteamericano, una resistencia a la política tradicional y tanto representantes como senadores desean tener una voz en la política vinculada a Centroamérica.

Encabezadas por la representante Norma Torres, junto a otros legisladores de ambas cámaras, el Congreso estadounidense se ha erigido en una alternativa al gobierno.

Norma Torres

Torres, unida a los miembros del caucus hispano y otros del ala liberal de la bancada demócrata, buscan aislar a los tres gobiernos del Triángulo Norte y promueven legislaciones que suspendan la ayuda financiera, así como de seguridad.

La representante del distrito 35 de California ha criticado a los tres presidentes del Triángulo Norte y sus gobiernos, destacando que los mismos son corruptos y represores de los derechos humanos.

Torres, junto a otros congresistas, ha promovido una legislación que impida a la administración Biden otorgar recursos financieros, así como negar la asistencia a las fuerzas policiales y militares de los tres países.

También han urgido a los departamentos de Estado y Defensa a que elaboren una lista de posibles funcionarios y otras personas del Triángulo Norte que consideren que haya acusaciones creíbles que tengan vínculos con el narcotráfico, sean corruptos o violadores a los derechos humanos.

Torres y demás legisladores señalan que los mencionados en dicha lista deben recibir sanciones del gobierno, como privarlos de sus visas, acceso a suelo norteamericano o utilizar sus redes financieras.

Jan Schakowsky

La semana pasada la congresista Jan Schakowsky y otros cinco representantes, presentaron el proyecto de ley para combatir la corrupción, impunidad y violaciones a los derechos humanos en Honduras, con la cual se pretende castigar directamente al presidente, así como a las Fuerzas Armadas y la Policía Nacional del país.

La iniciativa se enmarca en la misma legislación que presentó el senador Jeff Merkley junto a otros senadores el pasado 23 de febrero.

La estrategia del Capitolio parece aislar a los tres gobiernos centroamericanos de sus vínculos con Washington.

El espacio vacío

La estrategia de los congresistas estadounidenses hasta el momento no ha sido contestada por la Casa Blanca o el Departamento de Estado, que tampoco ha aclarado quién será la voz cantante y a que deben atenerse los gobiernos del Triángulo Norte.

La ley de la física y la diplomacia de las vacunas

Pero el vacío que el Capitolio pretende crear hacia el norte de Centroamérica, parece que otros actores quieren ocupar, cumpliendo así la ley de la física, que, todo vacío creado inmediatamente es llenado.

Y los gobiernos de El Salvador y Honduras parecen querer enviar dicho mensaje a Washington.

El desaire de Bukele a Washington al no recibir a Zúniga estuvo precedido por el envío de un millón de vacunas procedentes de China. Posteriormente Pekín anunció el donativo de otras 150 mil dosis del inoculante.

Mientras que días después, Tegucigalpa despachó a su canciller Lisandro Rosales a Moscú para reforzar los vínculos bilaterales.

Asimismo, el canciller Rosales indicó en su cuenta de Twitter que la visita a Rusia busca acelerar la entrega de la vacuna Sputnik V, de la cual Honduras firmó un convenio de compra de 4.2 millones de dosis. Poco después de su arribo tuiteaba las respuestas obtenidas en su periplo.

Moscú y Pekín han aprovechado la pandemia del COVID-19 para lanzar su diplomacia de las vacunas, enviando millones de dosis de las mismas a los países latinoamericanos, africanos y asiáticos, mientras Estados Unidos y Europa son acusados de acaparar millones de las mismas para vacunar a sus ciudadanos y dejando al resto del mundo solos para que enfrenten la pandemia.

Biden, excepto préstamos dados a sus vecinos de Canadá y México de millones de dosis de vacunas, se ha negado a proporcionar las mismas al resto del mundo y Washington se defiende señalando que aportaron 2 mil millones de dólares al sistema COVAX que maneja las Naciones Unidas.

La Teoría del Hertland o Pivote Geográfico de la Historia de Halford John Mackinder parece tener dos interpretaciones en Washington. Una por la Casa Blanca y otra por la colina del Capitolio respecto a la región.(PD)