Agentes fronterizos se sienten con «las manos atadas» por el Gobierno Biden

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Un agente de la Patrulla Fronteriza de Estados Unidos presta servicio cerca del un punto de control en San Diego, California (EE.UU.). EFE/David Maung/Archivo

Tucson (AZ) – Agentes de la Patrulla Fronteriza se sienten con las «manos atadas» ante las nuevas medidas migratorias implementadas y anunciadas por la administración del presidente Joe Biden y temen una «tormenta perfecta» que aumente la llegada de indocumentados a la frontera que genere una nueva crisis migratoria.

Agentes de la Patrulla Fronteriza que pidieron el anonimato indicaron a Efe dijeron que la «moral» de los uniformados se encuentra «bastante baja» después de las órdenes ejecutivas firmadas por Biden que buscan revertir políticas migratorias de la Administración del expresidente Donald Trump.

«Me temo que regresaremos a lo de antes, a grupos de cien o doscientas personas entregándose en una sola noche», dijo a Efe uno de los agentes entrevistados, quien trabaja desde hace 15 años con la Patrulla Fronteriza en Arizona.

En su primer día como presidente, el pasado día 20, Biden firmó 17 medidas, incluyendo la congelación de las obras de construcción del muro fronterizo y la revisión de las prioridades a la hora de arrestar a inmigrantes indocumentados que Trump había instruido ampliar.

El agente de Arizona indicó que al igual que varios de sus compañeros temen que una nueva ola de migrantes comience a llegar a la frontera en las próximas semanas atraídos por los cambios en política migratoria.

Y anticipan que de nuevo pueden ser «crucificados» por los medios de comunicación y los «señalen» como los culpables de que los migrantes sean detenidos en la frontera y enviados a centros de detención.

LA IMPORTANCIA DEL MURO

Y «John», un agente fronterizo en Texas, dijo a Efe que están preocupados ante el efecto que tendrá la suspensión de la construcción del muro fronterizo, porque, más allá de las críticas y la controversia política que generó, la barrera sirvió, en su opinión, para frenar en parte el flujo migratorio.

«El muro no es todo, pero sí es una barrera física que permite que los agentes podamos responder más rápidamente cuando alguien está tratando de cruzar de manera ilegal», declaró.

La construcción de un muro en la frontera de Estados Unidos con México fue una de las principales promesas de Trump, tanto en su campaña presidencial en 2016 como en buena parte de su gestión, durante la cual se levantó una barrera a lo largo de 450 millas (720 kilómetros).

Christopher Harris, exagente de la Patrulla Fronteriza que se retiró en 2018 después de 22 años de servicio con la agencia federal en la frontera de California, dijo que muchos oficiales no entienden la oposición al muro fronterizo.

«La gente pone barreras, paredes, alrededor de sus casas, ahora que se dieron los disturbios en el Congreso ¿Qué fue lo primero que hicieron? Pusieron un cerca todo alrededor ¿Por qué? Porque saben que funciona», opinó Harris, quien constantemente está en contacto con agentes todavía en activo.

Y los uniformados sienten que la orden ejecutiva firmada por Biden que establece una moratoria de cien días en las deportaciones de ciertos indocumentados, que fue bloqueada cautelarmente este martes por un juez en Texas, puede suponer la liberación en las comunidades de muchos migrantes con algún tipo de antecedente criminal, en caso de que finalmente se concrete.

«Nuestro trabajo como agentes de inmigración es detener a la gente que trata de ingresar de manera ilegal, sin embargo la presente Administración prácticamente nos está diciendo «déjenlos ir». Yo personalmente no me opongo a la inmigración, pero debe de ser legal y ordenada», afirmó el agente fronterizo.

Dijo entender que muchas familias llegan pidiendo asilo, pero indicó que muchos lo hacen solo por situaciones «económicas», huyendo de la pobreza en sus países de origen y no porque vean sus vidas peligrar, motivo principal de sus pedidos de asilo.

OLA DE INMIGRANTES

John indicó que existe la preocupación entre los agentes fronterizos de que la sola promesa de una posible reforma migratoria, impulsada por Biden y cuyo proyecto de ley se espera llegue al Congreso en las próximas semanas, sea suficiente para crear una «tormenta perfecta» que provoque una nueva crisis migratoria en los próximos meses.

Igual con la eliminación del programa MPP (Protocolos de Protección al Migrante y comúnmente conocido como «Permanezca en México») y que obligó a unos 70.000 inmigrantes que buscaban asilo a regresar a ese país mientras se procesaba su solicitud.

La detención de inmigrantes irregulares en la frontera de Estados Unidos con México alcanzó en diciembre pasado cifras máximas no vistas en ese mes desde el año 2000, al registrarse 70.630 encuentros entre indocumentados y agentes de la Patrulla Fronteriza.

Según datos de CBP, las detenciones de indocumentados cuando intentaban entrar ilegalmente al país más que duplica los datos del mes homólogo de 2019, cuando se registraron 32.853.

Por todo ello, Harris, quien también fue uno de los representantes del Sindicato Nacional de la Patrulla Fronteriza, no está sorprendido de que la «moral esté baja» entre los oficiales y lamenta que muchos antiguos colegas se jubilen tan pronto como pueden.

Aseguró que, en general, la gran mayoría de los agentes fronterizos creen que su «papel principal es proteger al pueblo de los Estados Unidos y ahora sienten que no lo podrán hacer».